Castro avanza en “cruzada” contra excesos con alzas sueldos y luz

Por miércoles 23 de noviembre, 2005

La Habana, 23 nov (EFE).- El presidente cubano, Fidel Castro, volcado en una "batalla sin tregua" contra la corrupción y el despilfarro, decretó nuevas subidas en salarios y pensiones, y un alza de las tarifas eléctricas para impulsar el ahorro energético.

Castro anunció el pasado jueves una dura ofensiva contra las "desviaciones" de la Revolución, durante un largo discurso en el que, en tono muy crítico, advirtió de que la corrupción amenaza el proyecto revolucionario que lidera desde 1959.

Menos de una semana después, el diario "Granma", órgano oficial del Partido Comunista de Cuba, publicó hoy, miércoles, el primer paquete de medidas decretadas por Castro, como parte de esta nueva ofensiva para crear una sociedad "totalmente nueva".

Subidas salariales para reconocer "a cada cual según su trabajo", mejoras en las prestaciones asistenciales y aumentos en las tarifas eléctricas para penalizar el despilfarro constituyen los primeros pasos de esta etapa, que algunos medios locales han bautizado como una "revolución dentro de la revolución".

Las subidas salariales, que siguen a las decretadas en mayo y julio, supondrán un incremento medio mensual de 43 pesos cubanos (unos dos dólares) a partir de diciembre para 2,2 millones de trabajadores.

"Es un principio fundamental de la Revolución elevar el ingreso de los trabajadores, comenzando por los que perciben los más bajos salarios, y reducir así, progresivamente, las diferencias sociales acrecentadas en el período especial por las inevitables medidas que nos vimos obligados a aplicar ante la desaparición del campo socialista", señaló una nota oficial del Ministerio de Trabajo.

"Se ha elaborado un sistema salarial basado en el principio de distribución socialista: "de cada cual según su capacidad, a cada cual según su trabajo" y orientado a que el salario se convierta en el principal estímulo material que reciba el trabajador por su aporte a la sociedad", subrayó.

El salario mínimo en Cuba se acerca a los 10 dólares mensuales y, por primera vez desde 1982, las subidas incluirán también a los trabajadores de la Administración Central y los Poderes Populares, que salvo excepciones, no fueron incluidos en anteriores aumentos.

"Han sido identificados y estudiados otros problemas e incongruencias salariales que se irán resolviendo progresivamente", anunció la nota oficial publicada por "Granma".

Las subidas de las pensiones más bajas beneficiarán a más de 1,2 millones de jubilados y tendrán un costo anual de 192 millones de pesos cubanos (ocho millones de dólares).

Tras los nuevos incrementos, las pensiones mínimas pasarán de 150 pesos cubanos (unos seis dólares) a 164 (unos 6,8 dólares).

Las prestaciones de la asistencia social crecerán 10 pesos (unos 40 centavos de dólar) y la prestación por asistencia mínima quedará en 122 pesos (unos cinco dólares).

En conjunto, apuntó el Ministerio, las subidas salariales acordadas este año y los incrementos en las jubilaciones y las pensiones asistenciales suponen mejoras medias del 25,8 por ciento, tras un gasto añadido de 4.260 millones de pesos cubanos (unos 177 millones de dólares).

Junto con los incrementos salariales, Castro decretó un considerable aumento de las tarifas eléctricas, que son subvencionadas por el Estado, como un "primer paso" para "desalentar el exceso de consumo de los que despilfarran, sea cual quiere su estatus económico y social".

Los usuarios que menos consumen, 100 kilowatios/hora al mes, continuarán pagando el precio actual subsidiado de nueve centavos de peso cubano por kilowatio/hora.

Las tarifas se incrementan progresivamente en porcentajes que van desde el 50 hasta el 330 por ciento, para castigar el consumo en exceso, y llegan a 1,30 pesos cubanos por kilowatio/hora para los consumidores de más de 300 kilowatios/hora.

"Todo intento de burlar o falsear los datos de los relojes contadores o el consumo fraudulento de electricidad, deberá ser respondido con medidas enérgicas que pueden incluir hasta la suspensión del servicio", dice el decreto.

La lucha contra el despilfarro y los "excesos" es uno de los pilares de la ofensiva de Castro para recuperar los valores de la Revolución.

"Será como un huracán fuerza 5", dijo el líder cubano en su alocución del pasado jueves, para ilustrar la profundidad de los cambios que quiere impulsar tras casi 47 años en el poder. EFE