Castro dice que Europa debe hablar del muro en frontera de México

Por jueves 22 de diciembre, 2005

La Habana, 22 dic (EFE).- El presidente cubano, Fidel Castro, dijo hoy que Europa debe hablar y pronunciarse en contra del muro que EEUU planea construir en la frontera con México, y que espera su "protesta real" por los centros de detención ilegal en Europa.

Durante una intervención en el Parlamento, Castro manifestó que Europa "tiene el deber de hablar" del muro que EEUU quiere construir en la frontera con México, donde afirmó que "están muriendo 500 personas anualmente".

La semana pasada, la Cámara de Representantes de Estados Unidos aprobó una iniciativa de ley que endurece la política de inmigración con la construcción de muros en la frontera con México y convierte en un delito la entrada ilegal en ese país.

"Estamos esperando la protesta de eso, como la protesta real sobre los centros de detención ilegal, la protesta real por las torturas que se hacían en esos centros, por las escalas que hacían los aviones de la CIA (Agencia Central de Inteligencia)", agregó Castro.

El líder cubano se refirió a la supuesta existencia de centros de detención ilegal estadounidenses en varios países de Europa del este y la presunta utilización de naciones europeas por parte de la CIA para el transporte ilegal de prisioneros.

Acusó a Europa de "gran hipocresía" y de votar en Ginebra en la Comisión de Derechos Humanos contra Cuba por torturas que, según él, "jamás" se han producido en 46 años de revolución.

"Ponemos las manos, ponemos la cabeza, si pudieran probar que ha habido una tortura en 46 años de revolución", dijo Castro, quien aseguró que las únicas torturas que ha habido en la isla han sido en la "atroz cárcel" de la base de Guantánamo.

"Esos (Europa) son los que dan premios a los que reclaman contra una supuesta injusticia", continuó, en referencia al Premio Sajarov a la Libertad de Conciencia, otorgado este año por el Parlamento Europeo a las Damas de Blanco, esposas de 75 disidentes cubanos encarcelados en 2003 con penas de hasta 28 años de prisión.

Los 75 disidentes están acusados de conspirar con Estados Unidos, atentar contra la independencia del Estado y socavar los principios de la revolución cubana.

Castro señaló que los disidentes fueron condenados cuando se decidió "con mano firme poner coto a la impunidad de mercenarios que trabajaban libremente aquí, los cuales no tienen cadena perpetua, ninguno está aislado del resto".

El Gobierno cubano no permitió que las Damas de Blanco viajaran a Estrasburgo (Francia) para recibir el pasado 14 de diciembre el premio, con el que también fue galardonado en 2002 el opositor Oswaldo Payá, a pesar de las gestiones de parlamentarios y gobiernos europeos. E