Castro se vuelca en una cruzada contra la corrupción

Por jueves 24 de noviembre, 2005

La Habana, 24 nov (EFE).- El líder cubano, Fidel Castro, está volcado en una guerra sin cuartel contra la corrupción en el país, que ha empezado a dar resultados con las intervenciones de las estaciones de servicio (servicentros) por los trabajadores sociales.

Apenas una semana después de que anunciara la batalla contra las "desviaciones" de la Revolución, en un largo discurso en el que advirtió de que la corrupción amenaza el proyecto revolucionario que lidera desde 1959, Castro reiteró el miércoles su intención de no dejar resquicio al delito.

"Nadie espere contemplaciones", indicó Castro en una intervención de más de cuatro horas en la televisión estatal que aprovechó para explicar, además, las subidas de salarios, pensiones y tarifas de electricidad.

El líder cubano aseguró que la estrategia de depurar los actos de corrupción es un plan que "va a millón (a velocidad), no para, casi es una guerra".

Castro acusó a los "nuevos ricos" y a "los que no trabajan" de aprovecharse de las subvenciones que ofrece su gobierno y aseguró que las subidas de salarios, pensiones y tarifas eléctricas anunciadas plantean "una verdadera igualdad".

"¿Cuántos viven en Cuba sin trabajar?", cuestionó, antes de subrayar que "todos saben que los que mejor viven en Cuba son los que menos trabajan".

Ensalzó la labor de los trabajadores sociales, a los que ha confiado el trabajo de intervenir en esta etapa abierta a mediados del mes de octubre, mediante controles en todas las estaciones de servicio del país, y destacó los resultados obtenidos.

Los trabajadores sociales "entran en acción rápidamente, ellos suelen actuar de madrugada y siempre se aparecen al amanecer, sobre todo cuando hacía falta, pero estos (los corruptos) no escarmientan", dijo.

"Los servicentros están vendiendo el doble y más del doble, lo que vende en pesos convertibles y divisas (…). En esos servicentros se robaba el doble o más del doble, no estoy exagerando", destacó el presidente cubano sobre el millonario fraude destapado en las última semanas.

"Yo creía que algunos por cuestiones de vergüenza dejarían de hacer lo que están haciendo", afirmó.

Castro destacó que "empieza a entrar el dinerito de todos los esfuerzos", pero reiteró que está dispuesto a movilizar a miles de estudiantes para apoyar la tarea de los trabajadores sociales, a los que denominó "masa de combatientes limpios", con el fin de erradicar las actividades ilícitas en las gasolineras para principios de diciembre.

"Hablo serio", reiteró en varias ocasiones el presidente, que destacó las virtudes de las medidas económicas decretadas ayer, miércoles, y que supondrán un incremento medio mensual de 43 pesos cubanos (unos dos dólares) a partir de diciembre para 2,2 millones de trabajadores.

Además, se mantendrán las tarifas para los usuarios que consumen 100 kilowatios/hora al mes, con un precio subsidiado de nueve centavos de peso cubano por kilowatio/hora, aunque se aumentarán a partir de esa cantidad de forma proporcional en función del consumo en porcentajes que van desde el 50 hasta el 330 por ciento.

Aseguró que en las subidas contempladas en el primer paquete de medidas decretadas, como parte de esta nueva ofensiva para crear una sociedad "totalmente nueva", "no va a haber nunca nada que no beneficie al que vive de un salario, de una pensión".

Las subidas salariales para reconocer "a cada cual según su trabajo", las mejoras en las prestaciones asistenciales y los aumentos en las tarifas eléctricas para penalizar el despilfarro constituyen los primeros pasos de esta etapa.

Algunos medios locales han bautizado ya esta etapa como una "revolución dentro de la revolución". EFE