Chávez en Venezuela, Peña en dominicana; El Cáncer y los políticos

Por Carlos Luis Baron martes 11 de diciembre, 2012

El cáncer es una enfermedad que año tras año cobra muchas vidas o se prolifera con una intensidad que preocupa a todo el que en su sano juicio, haga causa común con el objetivo de lograr sociedades libres de enfermedades catastróficas. Cualquiera diría que solo haría falta facilidad, poder o dinero para atender una enfermedad tan mortal y costosa como esta, pero la realidad ha sido otra. Tenemos casos de personas adineradas, donde el cáncer ha sido más fuerte que el dinero o casos donde políticos con facilidades y poder para tratar su enfermedad no han logrado con éxito sus esfuerzos, consecuencias; muerte o inhabilitación.

Ayer nos sorprendió a todos la noticia dada a conocer por el Presidente de Venezuela Hugo Chávez Frías, a quien le diagnosticaron la reaparición de células cancerígenas en su cuerpo. Al recibir su diagnostico, el reelecto presidente pidió permiso a la Asamblea de su país para retirarse a Cuba a

enfrentar una nueva operación y tratar su condición de salud, dejando como sucesor, hasta su regreso, al actual Canciller Nicolás Maduro.

Desde el año 1998, todo acontecimiento social y político en Venezuela tiene algún vínculo con Chávez, exitosos por demás, sin embargo, su último proceso electoral, se vio muy marcado por su condición de salud, situación que me remontara a contextos políticos locales en nuestro país. En el año 1998, al Dr. José Francisco Peña Gómez, asumió el compromiso de postularse a la Alcaldía, protegiendo debido a problemas internos la organización política que fuera su legado político-democrático a República Dominicana, el PRD.

Ambos casos, aunque en sociedades, contextos y coyunturas políticas prácticamente distintas pudieran, según nuestro criterio, marcar el punto de partida del deterioro de la vida de ambos líderes en sus respectivas naciones.

¿Sacrificó Chávez en Venezuela su salud para preservar su modelo de gobierno e impedir que la férrea oposición hacia él asumiera los destinos de esa nación, de la misma forma en cómo en el 1998 Peña sacrificara la suya para salvaguardar la unidad de su organización política? La pregunta obligada ¿Al final este sacrificio político, valdrá la pena? ¿Hasta dónde son capaces de llegar los líderes del mundo por preservar sus modelos de gobierno?

La crítica condición de salud de Chávez y su realidad sé que no le era ajena. Quizás su espíritu aguerrido y su firme convicción de que Venezuela puede ser mejor lo llevó a ser el actor principal de un proceso electoral que a ciencia cierta no sabe cuál será su costo, pero ¿Por qué no llamó a

votar antes por Maduro y protegió su salud? ¿Miedo a ser derrotado por la oposición? ¿Solo con Chávez se salva el socialismo?

Estas son solo algunas de las infinidades de interrogantes que pudieran apoderar nuestras mentes en estos días en los que el shock, atención y oraciones llevan nombre y apellido sonoro, Hugo Chávez. La solidaridad del mundo se expresa minuto a minuto pidiendo por la salud del gobernante Venezolano, quien al dejar un nuevo sucesor, dejó abierta la posibilidad de abandonar el poder al llamar al pueblo Venezolano a respaldar a Nicolás Maduro y a respaldarle si se presentara como candidato en eventuales procesos electorales venideros.

Ahora resta esperar y orar por la pronta recuperación de nuestro amigo y aliado, el gobernante venezolano, mientras nuestras cuestionantes buscan correctas respuestas.