Chávez: Iberoamérica dejó atrás “coro neoliberal que espantaba”

Por domingo 16 de octubre, 2005

Salamanca (España), 16 oct (EFE).- El presidente venezolano, Hugo Chávez, dijo que la XV Cumbre Iberoamericana ha sido "la mejor" de estas citas, pues en las anteriores "había un coro neoliberal que espantaba" y ahora "las sinfonías se van afinando". En el mismo tono de predicador pero con distinto púlpito, Chávez sustituyó su dominical "Aló presidente" por una rueda de prensa en Salamanca, ciudad española sede de la Cumbre que fue clausurada el sábado.

Durante casi dos horas de rueda de prensa para 50 medios acreditados, sólo cuatro tuvieron opción a preguntas, sorteadas por los responsables de prensa de Chávez.

El dirigente venezolano sostuvo que en las anteriores cumbres iberoamericanas se había sentido "muy solitario", pero a partir de Salamanca deberá notarse que "nuevos tiempos se avecinan en el escenario mundial".

Hizo alusión también al próximo ingreso de Venezuela como miembro pleno del Mercado Común del Sur (Mercosur) y afirmó que ello es producto de esos "nuevos tiempos", en larguísimas respuestas a las cuatro únicas preguntas.

Explicó que su Gobierno había solicitado hace seis años su ingreso como miembro de pleno derecho al Mercosur, pero se lo habían negado.

"Argentina estaba bajo el yugo imperial", declaró aludiendo a las "relaciones carnales" que el entonces presidente Carlos Menem decía tener con Estados Unidos.

"Uruguay y Paraguay se oponían y sólo el brasileño Fernando Henrique Cardoso (entonces presidente de su país) nos apoyaba. Pero él también estaba solo", añadió.

Cito entonces por sus nombres de pila a los presidentes de Argentina, Néstor Kirchner; de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, y de Paraguay, Nicanor Duarte, de quienes afirmó que ha recibido "apoyos contundentes" para empezar a construir "la patria de Bolívar".

Con su habitual desenfado e incontinencia verbal, Chávez también citó las nuevas relaciones con España desde que llegó al poder, como presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, y lo hizo remontándose incluso hasta los tiempos de las guerras por la independencia en América Latina.

Evocó el decreto de "guerra a muerte" firmado por Simón Bolívar, citando un último párrafo que decía "españoles y canarios contad con la muerte", para volver al presente y afirmar que "ahora, 200 años después, nos estamos dando el abrazo de la vida".

Con cierta ironía y mostrando un mapa de Suramérica, Chávez dijo que "ahora el Mercosur limita con Estados Unidos", pues Venezuela y ese país están separados por el mar Caribe, y no perdió la ocasión de reiterar sus críticas al Gobierno de George W. Bush.

Se centró específicamente en el caso del cubano-venezolano Luis Posada Carriles, cuya extradición ha sido pedida por Venezuela por su alegada responsabilidad en la voladura de un avión cubano en el que murieron 73 personas.

Recordó que fue detenido en Panamá, cuando "pretendía aprovechar una Cumbre Iberoamericana para matar a Fidel Castro", y que ahora "el gobierno imperial lo protege", por los obstáculos que Estados Unidos ha puesto para extraditarlo a Caracas.

Al respecto, agradeció el respaldo de Iberoamérica, que en una declaración especial pidió que "los responsables" por aquel atentado sean extraditados a Venezuela, e insistió en que Washington tiene un "doble rasero" para los terroristas.

Reiteró que en el mundo "no puede haber terroristas buenos y malos" y dijo que la declaración de la Cumbre Iberoamericana expresa esa convicción.

Apoyado en una catarata de cifras, Chávez también hizo un repaso de lo que considera los principales logros de su "revolución", iniciada en 1999, que centró principalmente en la atención sanitaria, la alfabetización y el apoyo a los 17 millones de pobres que, sostuvo, viven en su país.

También reiteró su prédica contra el "capitalismo salvaje" y proclamó que la "revolución bolivariana" representa el "socialismo cristiano" del siglo XXI.

"Judas fue un gran capitalista y Jesús el primer socialista de la historia, pero fue crucificado por el poder imperial", indicó.

Según Chávez, contra el "capitalismo perverso", ahora Venezuela se rige por máximas cristianas.

Citó varias, entre ellas la que dice "bienaventurados los pobres, porque de ellos será el Reino de los Cielos", y afirmó que la revolución bolivariana hará realidad eso, pero en la Tierra. EFE