Chiíes y kurdos obligados a rectificar y recuperar la ley antigua

Por miércoles 5 de octubre, 2005

Bagdad, (EFE).- La Asamblea Nacional iraquí recuperó hoy la ley electoral original que regula el referéndum sobre el borrador de la nueva Constitución, tal y como solicitaba la ONU, contraria al cambio realizado casi en secreto por chiíes y kurdos.

Líderes de estas dos comunidades se habían reunido este fin de semana para introducir una modificación en el procedimiento, destinada a neutralizar la oposición de la comunidad suní y garantizar que el polémico texto será aprobado.

En un principio, la normativa legislaba que la Carta Magna quedaría anulada si dos terceras partes de los votantes en tres de las 18 provincias del país votaban "no".

Pero chiíes y kurdos acordaron a hurtadillas cambiar la palabra "votantes" por la de "electores", variación que reducía las opciones de la comunidad suní, que apenas representa el 20 por ciento de la población.

La ONU, que auspicia un proceso en el que ha gastado más de 25 millones de dólares sólo en la impresión y la distribución del texto constitucional, levantó la voz en contra de una triquiñuela que dañaba aún más el ya de por sí desprestigiado proceso.

Presionados por las Naciones Unidas, y según algunas fuentes por EEUU que también se juega gran parte de la credibilidad de su política en Irak, chiíes y kurdos dieron este miércoles marcha atrás.

Un total de 119 de los 147 diputados presentes en la sala votó a favor de recuperar la ley electoral previa.

El vicepresidente de la Cámara, el chií Husein al-Sharistani, trató de cerrar la polémica afirmando que la meta es "procurar que el referéndum sea libre, limpio y transparente".

Asimismo, intentó restar importancia al papel que desempeña la ONU como garante de todo el proceso al subrayar que la cuestión era "meramente iraquí".

"La función de la ONU es de asistente, consejero. Su misión es facilitar apoyo técnico", señaló.

La fallida maniobra kurdo-chií pone de manifiesto, una vez más, las fallas de un proceso de democratización apresurado por las ambiciones externas y fortalece la teoría de aquellos que pronostican que la consulta popular solo va a servir para ampliar la fractura abierta en la sociedad iraquí.

El texto fue consensuado a finales del pasado mes de agosto por kurdos y chiíes tras una conflictiva negociación con los suníes, que objetaron el texto y anunciaron que harían campaña en favor del rechazo.

Los suníes, que ya vetaron las elecciones celebradas el pasado enero, son mayoritarios en tres de las provincias del norte del país, todas ellas integradas en el denominado "triángulo suní", corazón de la insurgencia en Irak.

La aprobación del texto en agosto espoleó la violencia ya habitual en Irak, que en los últimos dos meses se ha cobrado la vida de más de un millar de iraquíes, tanto civiles como militares, en numeros actos de violencia en todo el país.

Por ello, Sharistani instó este miércoles al Gobierno a que garantice "completa seguridad" a los votantes "especialmente en las zonas inestables".

Esta misma tarde, poco después de que concluyera el primer día de ayuno o Ramadán para la comunidad chií -los suníes lo iniciaron el martes, como la mayoría de los musulmanes de Oriente Medio- un atentado con coche bomba segó la vida de al menos 22 personas en una mezquita chií de la ciudad de Hilla.

Según fuentes policiales, el ataque ocurrió sobre las 18:00 horas local (15:00 GMT) en la templo chií de Ibn al-Nimma, en el centro de la localidad, situada a unos 90 kilómetros al sur de Bagdad.

Responsables de uno de los hospitales de la urbe señalaron, por su parte, que la cifra de víctimas mortales podría crecer en las últimas horas ya que algunos de los heridos presentan lesiones de extrema gravedad.

Los indicios apuntan a que la bomba fue activada por control remoto, ya que al parecer el vehículo estaba aparcado en la acera, explicó a EFE una fuente policial en Hilla.

La comunidad chií, mayoritaria en el país, inició este miércoles el mes sagrado del Ramadán, un día después que sus correligionarios suníes.

Hilla ha sido escenario de algunos de los atentados más cruentos perpetrados en Irak desde que en marzo de 2003 comenzar la invasión y posterior ocupación de este país.

Más de un centenar de personas perdieron la vida el 28 de febrero de este año en un ataque con coche bomba perpetrado por un suicida frente a un centro médico, vecino a la sede del Comité de la Media Luna Roja. EFE