Cifras de hambre y miseria

Por Carlos Luis Baron martes 15 de mayo, 2012

Los cuadros de hambre y miseria que se sufren en América Latina son atormentadores. Cada día, millones de personas caen en las garras de la miseria.

El movilismo social inclusive se torna difícil, cuando la clase media se va acercando al volcán en erupción de los pobres de solemnidad.

El empleo no crece en América Latina, y más que la percepción, es la realidad, de que está totalmente congelado el desarrollo. La llegada de la manufactura y las nuevas tecnologías, simplifican trabajo y ganancias para los consorcios, pero son un dolor de cabeza para las masas irredentas.

Cuando llega la tecnología, la gran mayoría no sabe darle uso, por lo cual se queda fuera de ese mercado emergente, y está condenada a pasar hambre.

La otra cara de la alta tecnología, es que provoca el desempleo masivo, porque los modernos métodos de computadoras llevan a que una persona pueda realizar el trabajo de cientos.

El Banco Interamericano de Desarrollo, en una de sus recientes investigaciones y análisis de mercado, señala que una de cada tres personas residentes en América Latina tiene serios problemas con la vivienda en que reside.

De hecho, se encuentra viviendo o está refugiado en un lugar que le ofrezca mínimas comodidades a sus necesidades prioritarias, como ser humano.

Detrás de esa falta de viviendas, está el desempleo masivo, la ausencia de servicios médicos y la falta de un sostenido programa de educación.

En base a esos análisis y programas de desarrollo para los próximos cuatro años, la situación es incierta en América Latina, un continente rico, pero explotado en forma inmisericorde por los grandes complejos nacionales e internacionales.

Hace falta un renacer de la esperanza y la capacidad de lucha en este continente.