Comercios, bancos y colegios amanecen cerrados en señal de luto

Por martes 13 de diciembre, 2005

Beirut, (EFE).- El Líbano amaneció este martes, teñido de luto en memoria del periodista y político contrario a la injerencia de Siria Yibrán Tueni, asesinado el lunes con un coche-bomba en un barrio cristiano de la periferia de Beirut. Escuelas, comercios, bancos y mercados no abrieron sus puertas en señal de duelo, en especial en el barrio cristiano de Achrafie, del que procedía Tueni, diputado y director del diario An-Nahar, el de mayor tirada en el país.

Decenas de personas se acercaron desde primeras horas del mañana a la iglesia ortodoxa de Mar Kola, en el sur de la capital, para expresar sus condolencias a la familia.

"Yibran Tueni no murió, ya que An-Nahar sigue" fue el titular que eligió para abrir la edición de hoy martes su diario, propiedad de su padre.

Más directo fue el rotativo Al Mustaqbal, perteneciente a la saga del también asesinado ex primer ministro libanés Rafic Hariri, que se hizo eco de las múltiples voces que culpan de ambos atentados a Siria.

"Los servicios de Seguridad sirios asesinaron a Yibran Tueni", es hoy su elocuente cabecera.

Nada más conocerse ayer la noticia, influyentes líderes libaneses como el druso Walid Yumblat se aprestaron a culpar a Siria, país al que también responsabilizan del asesinato el pasado febrero de Hariri y de los otros dos atentados mortales que ha sufrido el Líbano desde que se aprobó la resolución 1559 de la ONU en septiembre de 2004.

Dicha resolución pedía a Siria la retirada de las tropas que tenía desplegadas en el Líbano y que no interfiriera en los asuntos internos de ese país.

Siria, por su parte, se apresuró igualmente a condenar el ataque y a desvincularse del mismo.

Reunido con carácter urgente, el Gobierno libanés acordó anoche pedir a la comunidad de naciones la formación de una tribunal internacional que juzgue a los culpables de todos los atentados perpetrados en el Líbano en el último año.

Cinco ministros pertenecientes a los bloques chiíes decidieron retirarse de la reunión en protesta por esta decisión, al igual que el presidente del país, el cristiano maronita pro sirio Emile Lahud.

Horas después del asesinato de Tueni, el director de la Comisión Internacional que investiga la muerte de Hariri, el fiscal alemán Detleve Mehlis, entregó el resultado de sus pesquisas al secretario general de la ONU, Kofi Annan.

En su informe, el letrado germano volvió a señalar a Siria y denunció que, pese a sus promesas, el régimen de Damasco no colabora lo suficiente.

Las conclusiones de Mehlis serán examinadas hoy por el Consejo de Seguridad de la ONU, en una sesión que se prevé tensa y plagada de pericia diplomática.

El pasado octubre, los quince países que forman el Consejo decidieron de forma unánime emitir un documento en el que advertían a Siria con medidas más duras si no cooperaba con los investigadores.

Sin embargo, aunque EEUU y Francia están decididos a sancionar al régimen del presidente Bachar al Asad, otros países como Argelia se resisten a ello.

Además, Rusia y China, dos países que poseen derecho a veto, no parecen proclives a las medidas punitivas.

París, a su vez, ha dado la bienvenida a la solicitud del Gobierno de Beirut sobre la creación de un tribunal internacional para el Líbano. EFE