Comité Tortura ONU preocupada por expulsión inmigrantes Francia

Por jueves 17 de noviembre, 2005

Ginebra, 17 nov (EFE).- El Comité de la ONU contra la Tortura expresó hoy su preocupación por la decisión francesa de expulsar a los extranjeros que hayan sido condenados por delitos relacionados con la oleada de vandalismo que vive ese país, tanto los que están en situación irregular como los que tienen permiso de residencia.

Ese organismo, dependiente de la Comisión de Derechos Humanos, empezó a estudiar hoy el informe que periódicamente ha de presentar Francia, al igual que otros 139 países, sobre los esfuerzos que lleva a cabo para aplicar la Convención Contra la Tortura y otros Tratos o Penas Crueles, Inhumanos y Degradantes.

Durante esa reunión, en la que Francia fue felicitada por los esfuerzos realizados en ese sentido, los miembros del comité expresaron su solidaridad con Francia ante la oleada de vandalismo que vive, informaron hoy fuentes del grupo de expertos.

Además, un miembro del Comité reconoció los esfuerzos de la policía francesa por estabilizar la situación y, según las mismas fuentes, valoró que no haya habido víctimas graves.

Otro de los miembros del Comité también hizo referencia a la "moderación de la que ha hecho gala" la policía francesa.

Sin embargo, los expertos aseguraron estar preocupados por la medida anunciada por el ministro del Interior francés, Nicolas Sarkozy, de expulsar a todos los detenidos por delitos relacionados con los recientes disturbios en diversos barrios de Francia, tanto los que se encuentran en situación regular como los que no.

Hace una semana, Sarkozy anunció que "120 extranjeros" habían sido condenados por haber participado en la ola de disturbios en los barrios conflictivos del país y dijo que había ordenado a los prefectos que los expulsara a todos, incluso los que están en situación regular.

Pero los menores no pueden ser objeto de esta medida, según la legislación vigente, y los adultos son susceptibles de ser expulsados sólo si su presencia constituye "una amenaza grave para el orden público".

La ley de noviembre de 2003, paradójicamente propuesta por Sarkozy, refuerza la protección contra la expulsión de los extranjeros legales que tienen lazos familiares especialmente fuertes en Francia, en particular los que llegaron al país antes de los 13 años.

Sarkozy, que tuvo que matizar su anuncio inicial sobre la expulsión de los 120 extranjeros, dijo unos días después que "todos los que podrán ser expulsados en el marco de la ley lo serán, porque han participado en disturbios".

Francia inició esta semana las expulsiones de extranjeros implicados y ha decidido prorrogar durante tres meses el estado de emergencia decretado antes de que remitieran los disturbios urbanos.

Uno de los miembros del Comité de Torturas aseguró que esas expulsiones "podrían considerarse como discriminatorias, ya que podrían no contar con un proceso justo ante una jurisdicción imparcial", según las mismas fuentes. EFE