Como Leonel Fernández casi quiebra a República Dominicana

Por Luis Fernández lunes 10 de diciembre, 2012

República Dominicana según el FMI, cerrará 2012 con un déficit fiscal de 204,000 millones de pesos. Esto es un 8,5% del Producto Interno Bruto. El más alto de América Latina.

El último mes en República Dominicana ha sido muy intenso, eso nos llevó a estar en el foco internacional, no precisamente por nuestras hermosas playas o los Grammys Latinos que lograron nuestros Juan Luis Guerra y Millie Quezada. Por el contrario fueron las constantes y plurales manifestaciones contra una reforma fiscal vista por la población como un parche al gasto desorganizado de los últimos 12 años. 8 de los cuales fueron bajo la administración de Leonel Fernández.

República Dominicana según el FMI, cerrará 2012 con un déficit fiscal de 204,000 millones de pesos. Esto es un 8,5% del Producto Interno Bruto. El más alto de América Latina. Un honor que no le tocara a los gobiernos populistas de Bolivia, Ecuador, Nicaragua o Venezuela ya que ninguno de ellos sobrepasa el 5%. Este déficit no solo duplica al de los países del ALBA si no también que triplicó al mismo dominicano de 2011 que fue de 60,000 millones.

Es con este panorama que la administración Medina, sucesora de Fernández, somete y aprueba con la mayoría mecánica de su Partido de la Liberación Dominicana la reforma fiscal que más bien es un “paquetazo” de impuestos como bien han reportado los medios internacionales como el CNN y el Wall Street Journal por mencionar algunos. Dicha reforma afecta mayormente a la clase media que es la que ha roto con la tradición en estos días y ha salido a las calles a protestar.

Algo que el oficialismo ha señalado correctamente, es que resulta peculiar ver cómo mientras en Europa, los jóvenes protestan pidiendo mayor gasto estatal, en las plazas públicas de Santo Domingo piden recortes, responsabilidad fiscal y austeridad. Pero esto tiene respuesta y es que los países europeos que en su mayoría tenían déficits los cuales incluso duplicaban el mayúsculo déficit de Fernández, no aparecían en el lugar 144 de 144 países según el Foro Económico Mundial para el renglón de peor malgasto del presupuesto y 143 en desvío de fondos.

Los déficits insostenibles de Europa le otorgaban a la población servicios de primer mundo que dejando a un lado sus efectos lesivos para la salud fiscal, es indiscutible que mejoraban la calidad de vida de su gente. Es así como se han justificado los partidos socialdemócratas del viejo continente (Los cuales han sufrido una gran debacle. Hoy, el Partido de Socialistas Europeos, brazo de la Internacional Socialista, tiene solo 6 de 27 gobiernos mientras que el Partido Popular Europeo y el Partido Liberal Demócrata juntos tienen 18) mencionando constantemente que todo fue en beneficio de los propios ciudadanos. En República Dominicana no puede decirse lo mismo. Aquí solo podemos preguntarnos, ¿dónde se fue el dinero?

¿En proteger a los pobres? Según el Banco Mundial en su medición anual desde 1995 a la fecha, la República Dominicana es el país de la región que ha logrado el menor crecimiento de su clase media.

¿Mayor seguridad? Estamos viendo como trágicamente la violencia azota indiscriminadamente a todos los sectores. La tasa de homicidio ha aumentado de 14 personas por cada 100,000 habitantes en el 2000 a 24 hoy día. En cuanto a feminicidios, hay uno cada 36 horas.

¿Infraestructura? Casi todas las grandes obras que exhibe el anterior gobierno fueron financiadas con préstamos externos y otorgadas a mega constructoras extranjeras.

¿Educación? Si bien podemos debatir que mayor gasto no necesariamente implica mejor educación, la ley de educación promulgada por el mismo Fernández ha sido violada repetidamente desde 1997. Esta otorga un monto fijo de 4% del PIB a la educación pre-universitaria. Hasta ahora, no ha llegado nunca al 3% y los resultados del país en los test de PISA son alarmantes.

¿En qué se fue entonces el dinero? Burocracia y populismo. Con una población de 10 millones de personas, hoy tenemos más de 630 mil empleados públicos. En un año electoral, el gasto se disparó en 40%. El Presidente Fernández en 2011 había visto caer su popularidad a 30%, siendo uno de los más impopulares de la región junto a Porfirio Lobo de Honduras. En 2012, el presupuesto fue su mayor padrino político al buscar por medio de este volverse una figura mística al salir del poder.

Uno de los mayores problemas de América Latina, es que el misticismo mágico no se queda solo en los libros. Muchos de estos personajes gobernantes, ni Gabo ni Vargas Llosa en su mejor tiempo los hubieran podido soñar. Esto contrasta fuertemente con los países nórdicos que tanto usa Leonel Fernández como referencia. ¿Cuántos de los lectores pueden mencionar quien es el Primer Ministro de Finlandia? Quizá ni los mismos finieses lo sepan.

Los dominicanos sin embargo, conocemos muy bien a Leonel Fernández cuyo rostro es exaltado constantemente a fuerza de presupuesto. Al parecer, ya también los extranjeros están conociendo la verdad detrás de este rostro.