¿Cómo se llama?

Por Carlos Luis Baron sábado 11 de febrero, 2012

Tras los últimos grandes movimientos de placas tectónicas de las edades geológicas que culminaron con la actual configuración geológica del globo terráqueo ella surgió con la configuración o geomorfología que presenta hasta el día de hoy. Surgió junto con lo que hoy es la actual montaña Isabel de Torres y todo su entorno físico. Desde entonces permanence como testigo de todo cuanto acontece en el sector que abarca la bahía de Puerto Plata y sus adyacencias inmediatas.

Ha sido testigo de cómo era originalmente Isabel de Torres, pelada, sin el más mínimo atisbo de vegetación; de cómo con el paso de gigantesco períodos prehistóricos la vida vegetal y animal de tierra se insertó en el entorno terrestre de la bahía y de Isabel de Torres; de cómo aparecieron los que fueron los primeros pobladores indígenas que se asentaron en las proximidades a su frente; de cómo se desenvolvieron todos los acontecimientos históricos de lo que hoy es la ciudad de Puerto Plata hasta el presente.

Vio a Colón y a sus acompañantes al entrar a la bahía de Puerto Plata durante su primer viaje al Nuevo Mundo, escuchó el eco del lenguaje casi poético del “Almirante de la Mar Océana“. Y vio todo cuanto ocurrió después.

Vio, pues, a indígenas, a los primeros pobladores españoles, las incursiones de naves de nacionalidades no españolas contra la ciudad de Puerto Plata; en fin, ha visto todo y sigue viendo, sigue viendo todo.

Ha sido, pues, una testigo permanente de lo ocurrido en y alrededor de la bahía de la ciudad de Puerto Plata.

Vio el origen y la evolución de esta e indesmayablemente la sigue contemplando.

Todos los que somos originarios de la ciudad de Puerto Plata la vimos desde la primera vez que alguno de nuestros mayores nos llevaron a conocer el puerto, de cerca o de lejos.

Está ahí, permanentemente, inmóvil frente al paso de los siglos.

Después de conocerla, su presencia pasa a formar parte del conocimiento que se sedimenta en la mente de los puertoplateños y por pasar a ser un conocimiento cotidiano dicha presencia prácticamente pasa desapercibida aunque está permanentemente ahí, pues por su propia naturaleza no puede moverse (salvo que algún gigantesco movimiento geológico semejante a los primigenios que la conformaron provoquen moverla o hacerla desaparecer).

Su posición es extremadamente estratégica tanto para ver hacia la bahía como para ver hacia el Norte; por eso puede apreciar el desplazamiento de cuántas naves de distintos calados cruzan por la parte del Atlántico que por su ubicación domina.

¿Qué es? ¿Cómo se llama tan importante testigo de la vida de la ciudad de Puerto Plata?

En la etapa de nuestra niñez aprendemos a llamarla La Piedra de la Bahía, y con esa denominación se permanece todo el tiempo como si con ella bastara.

Lo cierto es que a partir de determinada época tuvo y tiene un nombre: se llama La Roca Owen.

A consecuencia de Schomburgk haber estado en Puerto Plata en el año 1851 escribió en su Reseña de los puertos de la República: “El Almirantazgo ha publicado un plano de Puerto Plata, según el apeo del Capitán Richard Owen, de la Marina Real, mandando el navío de S.M. Blossom en 1830.“ En dicho plano figura dicha roca con el nombre de Owen: el Capitán Owen le dio su apellido por nombre a dicha roca en el año mil ochocientos treinta (1830) en ocasión de en ese entonces él visitar a Puerto Plata.