Comunidad de la Caya denuncia contaminación

Por martes 15 de abril, 2008

Laguna Salada.- Asociaciones de agricultores, comunitarias y personalidades del Distrito Municipal de la Caya, denunciaron el estado de contaminación, e incertidumbre en que se encuentran viviendo, por el mal olor y las plagas producto del vertedero existente en la entrada de esta comunidad.

Los denunciantes dicen que los ayuntamiento de Laguna Salada que dirige Natividad Acosta, El de la Caya que preside Pablo Guzmán y el de Jaibón que dirige Alfredo Cabrera, vienen tirando los desperdicio de su comunidad en la entrada de la Caya a la orilla del canal, lo que está contaminando toda esa comunidad con los gases nauseabundo que salen de allí.

En declaraciones a los medios de comunicación Priamo González, Teodoro Almánzar y Apolinar García, explicaron la situación de contaminación en que se encuentran viviendo los agricultores asociados en la Asociación de Regantes de Guayacanes, con la plaga de mosca y Ratones, como por el olor insoportable.

Explican los denunciantes que los desperdicios depositados allí van a parar a las aguas de canal tapándoles la compuerta, y así mismo también van a parar a su predios creándoles un sin números de inconveniente para producir su predios, así como al ganado de la zona y a los moradores del barrio de la entrada de la Caya.

Explica que se han dirigido en diferentes ocasiones a los ejecutivo municipales de la comunidad indicada, y estos nada hacen ante el pedido de los quejosos, los cuales han tenido que tomar medidas de protesta, ya que su voz no ha sido escuchada.

Con frecuencia en el basurero son encontrados cadáveres humanos, fetos humanos, ataúdes, ligados a la descomposición de los desperdicios depositados produciendo olores insoportables, cría de alimañas e insectos y la humareda que sale de allí viene afectan la producción de la zona.

Ante esa situación no saben que hacer, ya que se encuentra desesperados por la contaminación en que se encuentran viviendo y trabajando en esa comunidad, y las autoridades se hacen los sordos, mudos y ciegos para no escuchar el pedido de la comunidad, por lo que están al borde de la desesperación.