CONFENAGRO y su rol histórico

Por Carlos Luis Baron lunes 5 de marzo, 2012

El domingo 4 de marzo fue fundada en La Vega, la Confederación Nacional de Productores Agropecuarios (CONFENAGRO), después de un largo viajar que nos llevó a recorrer todo el país en compañía de productores nacionales y con el apoyo de múltiples legisladores, transportistas, intelectuales y profesionales, bajo la idea de unificar en una sola entidad todos los productores de la agricultura y la pecuaria.

LA CONFENAGRO que ya quedó constituida, ha sido el producto de muchos desvelos, pero sobre todo, la concretización de un gran sueño. El sueno de ver unida a toda la producción nacional del campo, y con ella, lograr el sitial que le corresponde.

La CONFENAGRO es un barco que tiene como antecedentes múltiples esfuerzos realizados por los productores nacionales en busca de unirse. No es el capricho de un grupo, sino más bien, la mezcla de la necesidad con la voluntad, pero sobre todo la prevalencia de la fey la verdad.

El más reciente de los esfuerzos fue iniciado el 16 de febrero de 2011 y comenzó con ganaderos aunque rápidamentese integraron los arroceros (que estaban desarrollando la misma idea por otravía) y posteriormente los productores de cerdo, de banano, de café, de huevo, de habichuelas, de yuca, de caña y de vegetales, tanto orientales, como de invernaderos, entre otros, para sellar una alianza imperecedera y trascendente.

La unidad de todos los sectores del agro, es la única alternativa para superar un modelo excluyente que ha basado su crecimiento y su éxito, en el crecimiento desproporcionado de la ciudad, en desmedro del campo.

Es verdad que hemos crecido, pero ese crecimiento ha sido morfológicamente irracional, por lo queha deformado el país, creando cinturones de miserias que llamamos ciudades, totalmente insostenibles, peligrosamente ingobernables.

Las ciudades crecen, los campos quedan abandonados y la población, que no es culpable del fenómeno, más bien víctima, queda flotante, sin oportunidades de empleo, sin vivienda digna, sin servicios públicos, pero sobre todo sin identidad. Se crea por tanto una masa de desterrados, que están aquí pero de aquí no son.

Sostengo, que la exclusión social que exhibe nuestro país, y que genera parte de los demás males que padecemos, tiene parte de su origen en la desaparición de la agropecuaria, producto de los modelos económicos excluyentes que nos han impuesto.

Por eso, la CONFENAGRO está obligada a trascender de la defensa de los intereses grupales o sectoriales (cosa que también hará) para avocarse indefectiblemente a realizar una labor de recuperación patriótica; de defensa del derecho a trabajar y a vivir; una labor de inclusión, protección del medio ambiente y garantía de la soberanía nacional.

El día 4 de marzo deberá contar en la historia del país como un antes y un después. En el quedó escrito la historia de hombres y mujeres de futuro que se decidieron a ceder principalía de intereses, en aras del supremo bien común.

Cuenta con una directiva ejemplar. Con un cúmulo inaudito de experiencia, voluntad, pero sobre todo honestidad, que harán de sus acciones la victoria de la dignidad. Esta directiva tendrá a su cargo comenzar a escribir una historia positiva paralos productores del campo, golpeados por décadas por el modelo económico vigente.

La directiva recién electa la componen Eric Rivero (Sector leche), Presidente, Wilfredo Cabrera (pollo), Primer vicepresidente, Iván Tío (arroz) Segundo vicepresidente, Luis Bonilla, (banano) Secretario y José Francisco Matías (huevo), Tesorero.

Como vocales cuenta con una batería de líderes históricos como son Manuel Matos (habichuela), Miguel Olivo (Cerdo), Manuel Báez (Vegetales), Rubén Hernández (Leche), César Espaillat (Arroz), y Wilfredo Bautista (Cerdo).

Como asesores la experiencia está garantizada y representada en los excelentes líderes como don José López (Pollo) Ambiorix Cabrera (Pollo), Tony Japa (Caña), Andrés Bautista (Cerdo), Lucho Florencio (Arroz), José Alba (cerdo), José Ant. Martínez Rojas (Café&Cacao), Víctor Abreu (Cerdo), y Chito Gómez (vegetales).

Esta dignidad que CONFENAGRO enarbola, es el producto, primero de la conducta intachable de sus dirigentes, dignos representantes de millones de dominicanos, pero sobre todo, de la firmeza que han tenido para evitar ser divididos o destruidos por los intereses de los enemigos de las mayorías, que lamentablemente priman en las decisiones del Estado.

Los importadores y sus funcionarios (de todos los Gobiernos), tres o cuatro casas privilegiadas, tienen el monopolio del Poder y de las decisiones públicas en la República Dominicana, y hasta ahora se aprovechaban felizmente de la desunión de los productores.

La historia ha cambiado. Desde ya los productores, pero sobre todo el país, tendrán una institución capaz de velar por los intereses de la patria y de sus habitantes. Podrán hacer valer al hombre y la mujer del campo. Podrán imponer un nuevo modelo de relacionamiento, donde el olor a tierra, y las manos callosas dejen de ser motivo de burla y escarnio.

La CONFENAGRO es un triunfo del trabajo. Es un triunfo de la seriedad, es un triunfo de los ideales por sobre la maldad, la malquerencia, la corrupción y el desapego por la patria y la nación.

Desde hoy ya podemos estar más seguros y orgullosos de ser dominicanos. Desde hoy ya podremos ver nuestra bandera ondear con confianza, porque desde hoy habrá millones de dominicanos unidos para hacer de este país, un país mejor.

¡Que viva la unidad de los productores nacionales, que con su sudor se engrandece la Patria!