Conflicto MPD-Pacoredo: Lucha fracticida sin sentido

Por Carlos Luis Baron miércoles 1 de febrero, 2012

Una de las mayores debilidades de nuestras mentes progresistas e individuos de izquierda es, la consabida incapacidad en distinguir la forma de distinguir y combatir nuestros aliados y enemigos ideológicos. Probablemente las bases para esta deficiencia la sembró el conflicto que por mucho tiempo escenifican los partidos MPD y PACOREDO. Sin duda, este los desgasto a ambos.

Muchos, aún no entendemos, ese contrasentido. Tener posturas fácilmente discutibles a muchos nos hace reaccionar como descerebrados. Esa herencia nefasta, nos persigue. Cada vez que tiene la oportunidad se expresa. No sabemos si esta surge de la división que hubo en el mundo socialista. Tal vez fue la incapacidad de los antiguos líderes de discutir sus ideas en el seno de su, y luego, sus organizaciones.

Parece que fue más fácil enfrentar en las calles a sus miembros. Cuantas diatribas, falacias e infundios se lanzaron desde estos partidos! Los documentos y vivencias de la época lo confirman. ¡Qué fácil se la pusieron a los organismos de seguridad del Estado y a los representantes de la CIA, en tiempo de clandestinidad! Estos, no tenían que salir a buscarlos. Los propios revolucionarios hacían el trabajo por ellos; de paso, se mataban unos con otros.

Mientras esto pasaba, la verdadera lucha, la que debe llevarse a cabo para concienciar al pueblo, luchar por cada vez más y mejores reivindicaciones y lo más importante, los proyectos para alcanzar el poder, se descuidaron. Los imperialistas y sus lacayos se reían con la última muela de atrás.

Los trujillistas se unieron a los que estuvieron sometidos por el “Jefe” y formaron una alianza que perdura. Estos se burlan de nosotros. Nos ponen a despotricarnos unos con otros. Nos colocan el cebo y, raudos y veloces, actuamos como esperan. Nos dicen que no somos opción de poder y lo creemos. Poco hacemos para liberarnos de esa verdad que nos enmaraña.

Para ser verdadera opción de poder hay que trabajar duro. No se han borrado de las mentes de nuestras gentes, esa idea escrita en los cuarteles que rezaba que, “el mejor comunista era el comunista muerto”. Recordamos que caló muy hondo la propaganda de que en los países socialistas se comían a los niños y que hasta las mujeres se tenían que socializar. Los conflictos entre los principales partidos de izquierda, impidieron enfrentar estas mentiras.

Aquellos malos dominicanos de siempre, han extendido su presencia y poder en el Estado dominicano hasta el presente. Todas las reivindicaciones que se han alcanzado fueron producto de la lucha y la sangre ofertada de una izquierda entregada. Obsérvese que muchas de las obras realizadas que no han salido fruto de las exigencias populares, tienen como objetivo engrandecer y eternizar al gobernante que la manda a realizar.

El izquierdista debe mantenerse pendiente, el es la persona llamada a organizar y dirigir la lucha. Mas que buscar confrontaciones y protagonismo, su misión debe ser establecer alianza, buscar puntos de coincidencia con otros que tengan las necesidades o persigan los mismo objetivos en las organizaciones de base. Debe evitar dejarse provocar. En la actualidad, el trabajo el trabajo es mas difícil ya que los sindicatos se han convertidos en empresas de vivos. Estas son utilizadas por los gobiernos para reflejar sus irresponsabilidades en ellas.

Para no seguir trillando los errores cometidos por el MPD y el PACOREDO, debemos hacer un alto en el camino. En los actuales momentos que la familia esta desintegrada, la escuela no puede ensenar y la juventud está en desbandada, los más sinceros y comprometidos hijos de esta tierra, no podemos darnos el lujo de pelearnos. Mucho menos de dividirnos y despotricarnos. Es tiempo de reconciliación. Los dirigentes históricos de esas organizaciones expongan las razones que los llevaron a inciten acciones que en nada favorecieron ni a ellos, ni a sus partidos, ni a la izquierda, mucho menos a la nación.

Sin dejar de admitir sus aportes y valía, firmemente creemos y sugerimos un mayor desprendimiento en favor de la nación. No creemos que esta petición sea una incitación a la claudicación ya que ambos partidos tienen los mismos objetivos, la misma ideología, aunque difieren en algunas formas. ¡Corríjanme! ¡Sean valientes, el momento lo exige! El país se nos desmorona y no debemos ser negligentes o indiferentes a esta situación.

El MPD y el PACOREDO forman parte importante del patrimonio político nacional. Echar luz sobre las razones de su enfrentamiento sería beneficioso para toda la izquierda. ¡Esta lucha fratricida, desvirtuó y desmoralice el accionar revolucionario dominicano. No más prolongación en el tiempo de esta situación!