Consejo Europa certifica robo recién nacidos para tráfico órganos

Por domingo 4 de septiembre, 2005

Por Borís Klimenko

Kiev, 4 sep (EFE).- Una misión de la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa (PACE) certificó que en Ucrania hubo casos de secuestro de niños recién nacidos, presuntamente para utilizar sus órganos en trasplantes y como fuente de las valiosas células madre.

"Ahora estoy convencida de que realmente hubo robos de bebés", declaró Ruth-Gabi Vermot-Mangold, encargada de preparar un informe al respecto para la PACE, después de investigar durante esta semana denuncias de desapariciones de niños y cuerpos de nacidos muertos.

La ponente de la PACE subrayó, en una entrevista publicada este fin de semana por el periódico "Kommersant-Ucraina", que las informaciones que motivaron su investigación "se corresponden con la realidad y los niños, efectivamente, desaparecen".

La PACE anunció con anterioridad que la tarea de su emisaria en Ucrania era "investigar presuntas desapariciones de recién nacidos en extrañas circunstancias", que revelaron medios alemanes.

Según esos medios, a finales de 2002 en una maternidad de la ciudad ucraniana de Jarkiv desaparecieron los cuerpos de dos bebés, cuyos padres fueron avisados de que habían nacido muertos pero nunca pudieron cerciorarse de ello pese a sus insistentes demandas.

Sin embargo, "más tarde en los contenedores de residuos biológicos de la clínica fueron hallados fetos y cadáveres de recién nacidos cuyos órganos habían sido extraídos", señaló la PACE en su comunicado.

También destacó que, según una ONG ucraniana, "entre 2001 y 2003 en las casas de maternidad del país pudieron haber ocurrido hasta 300 desapariciones similares" de bebés o de sus cadáveres.

Vermot-Mangold subrayó que su investigación ha confirmado "cinco casos de desaparición de bebés de la casa de maternidad número 6 de Jarkiv", pero insistió en que "hubo más casos en ésa y otras ciudades, como en Lviv y en Kiev", la capital ucraniana.

La enviada de la PACE opinó que en el país opera "toda una red criminal" de tráfico de órganos infantiles, pues "eso no lo pudo hacer una sola o varias personas", y se mostró convencida de que el objetivo es extraer órganos para trasplantes ilegales.

"Los órganos de los recién nacidos pueden ser trasplantados a otros niños -explicó-. Además, ese material embrionario sirve para trasplantes de piel y para la extracción de células madre", capaces de multiplicarse y de transformarse en células especializadas que contribuyen a la regeneración de órganos y tejidos.

Hace dos semanas, fiscales ucranianos abrieron un caso penal contra los médicos de una clínica privada de la ciudad de Mariupol que hacían a clientes adinerados trasplantes ilegales de material biológico que contribuye al rejuvenecimiento del organismo y que era extraído del hígado y el cerebro de embriones después de abortos.

Vermot-Mangold dijo que su visita a Ucrania fue a invitación del nuevo presidente, Víctor Yúschenko, lo que "demuestra su propósito de "dar resonancia a este caso", y exigió que la fiscalía general del país "tome cartas en el asunto para esclarecer con qué fines se empleaban los órganos infantiles".

La fiscalía general ucraniana anunció, por su parte, en una nota que reabrirá la investigación del caso, a pesar de que sus pesquisas anteriores en la maternidad de Jarkiv no habían hallado pruebas de la desaparición de recién nacidos.

La enviada de la PACE indicó que para poner fin a los robos de bebés y a sus adopciones ilegales las autoridades del país deben "encontrar a los culpables, modificar las normas de trato de recién nacidos en las casas de maternidad y elevar la responsabilidad de los padres por sus hijos, tal y como se acostumbra en Europa".

También pidió a Kiev una "mayor colaboración con los organismos internacionales que tienen experiencia en tales problemas", como el Fondo de la ONU para la Infancia (UNICEF), la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE) y la Organización Internacional de Migración (OIM).

Agregó que el Gobierno de Ucrania, país con casi 50 millones de habitantes que ha emprendido una política de integración europea, debe "liberar de presiones a las ONG que se ocupan del problema de las adopciones ilegales" y "fortalecer la legislación".

"El Consejo de Europa está dispuesto a ayudar a Ucrania en estas tareas", puntualizó la representante de la PACE. EFE