Consejo expresa malestar por restricciones impuestas por Eritrea

Por martes 4 de octubre, 2005

Naciones Unidas, (EFE).- El Consejo de Seguridad expresó hoy su malestar por las restricciones impuestas por el Gobierno de Eritrea a la misión que la ONU tiene desplegada en la zona fronteriza con Etiopía.

En una reunión del Consejo para debatir la situación, los 15 miembros de este órgano adoptaron una declaración presidencial en la que se denuncia que el Gobierno eritreo impide la libre circulación aérea del personal de la misión de la ONU en Etiopía-Eritrea (UNMEE).

Tras considerar que esta actitud puede tener serias repercusiones en el trabajo que realiza la UNMEE, el Consejo instó al Gobierno de Eritrea a cumplir con las resoluciones aprobadas por la ONU.

"El Consejo exhorta al Gobierno de Eritrea a revertir de inmediato su decisión y proporcionar a la UNMEE el acceso, la asistencia, el apoyo y la protección que requiere para que pueda llevar a cargo sus tareas", declaró.

Por otro lado, el Consejo también enfatizó la necesidad de que se implemente la decisión de la Corte Internacional de La Haya para resolver el conflicto fronterizo entre ambos países.

La crisis estalló en 1998, cinco años después de que Eritrea se independizara de Etiopía y ocupara territorios que consideraba como propios en la región occidental de la frontera común de 1.000 kilómetros.

El 12 de diciembre de 2000, los dos países firmaron un acuerdo de paz en Argel en el que se comprometieron a respetar como "final y vinculante" la decisión de la Comisión Fronteriza del Tribunal de la Haya.

La comisión de arbitraje dio a conocer su decisión sobre la demarcación en abril de 2002, que fue aceptada por ambos gobiernos, pero después Etiopía la rechazó y exigió una solución alternativa.

El Consejo pidió de nuevo a Etiopía y Eritrea a cumplir con el acuerdo de Argel, así como abstenerse de usar la amenaza de la fuerza y normalizar sus relaciones, a través del diálogo político.

La UNMEE, que se desplegó en julio del 2000, con el objetivo inicial de supervisar el alto al fuego y para hacer cumplir a las partes el acuerdo de paz, cuenta actualmente con 3.080 soldados, 210 observadores militares y 194 civiles. EFE