Continúa rescate víctimas y se pierde esperanza encontrar vivos

Por lunes 10 de octubre, 2005

Guatemala, (EFE).- Las labores de rescate de las víctimas provocadas por "Stan" continúan hoy en apartadas comunidades de Guatemala, en donde la cifra oficial de muertos se elevó a 652, mientras se pierden las esperanzas de encontrar sobrevivientes.

Las autoridades creen que será difícil establecer cifras definitivas de muertos, debido a que centenares de personas fueron sepultadas por el lodo y las rocas de los aludes y se teme que no puedan ser encontradas nunca.

Sólo en la población indígena de Panabaj, en Santiago Atitlán, a 180 kilómetros al oeste de la capital, los socorristas afirman que unas 3.000 personas pueden haber muerto bajo toneladas de lodo.

Las autoridades municipales de esa comunidad suspendieron el pasado sábado los trabajos de búsqueda y declararon el lugar "camposanto" para evitar epidemias.

En la comunidad de Tacaná, fronteriza con México, donde el domingo fueron rescatados 133 cadáveres, también permanecen soterradas decenas de personas que fueron víctimas de un alud el pasado jueves.

Las lluvias provocadas por la tormenta tropical "Stan" destruyeron parcialmente ese pueblo indígena, en el departamento de San Marcos, a unos 280 kilómetros al oeste de la capital, y dejaron en el desamparo a sus más de 7.000 habitantes.

No fue hasta ayer, domingo, que los primeros contingentes de socorristas lograron sortear los obstáculos que las persistentes lluvias y las carreteras destruidas les anteponían, y llegaron a las comunidades afectadas para iniciar las labores de rescate.

Para evitar que los cadáveres ya putrefactos que permanecen soterrados provoquen epidemias y para acabar con los malos olores que despiden, los vecinos rociaron cal sobre la tierra.

En ese departamento también fueron severamente afectadas las poblaciones de San Pedro Sacatepéquez, San Pablo, Sibinal, Tajumulco, Malacatán y Tecún Uman, en donde, según los vecinos, las víctimas mortales se cuentan por decenas.

El vicepresidente de Guatemala, Eduardo Stein, reconoció hoy a la prensa que, hasta el momento, aún permanecen incomunicadas 16 comunidades de San Marcos, las cuales carecen de electricidad, agua potable, alimentos, medicinas y combustibles.

Stein aseguró que esas áreas han sido declaradas prioritarias por lo que, hasta que el clima lo permita, se continuará enviando ayuda humanitaria por vía aérea.

Además de la tristeza y el dolor por haber perdido a sus familiares, los habitantes de San Marcos que sobrevivieron a la tragedia se encuentran desesperados por el acaparamiento que algunos comerciantes han hecho de los productos básicos.

"Cada huevo lo están vendiendo a dos quetzales (unos 26 centavos de dólar), cuando su precio real es de 50 centavos (de quetzal, unos 7 centavos de dólar), igual están haciendo con el agua pura, el maíz, la sopas. Se están aprovechando del hambre del pueblo", dijo a EFE María Mérida, una ama de casa de San Pedro Sacatepéquez.

María contó que, aunque ni ella ni su familia sufrieron daños por las lluvias, durante cuatro días permanecieron sin electricidad, agua potable y alimentos.

En los albergues habilitados en esa ciudad "la gente está hacinada, y muchos niños han empezado a enfermarse del estómago y los bronquios, además de que hay mucho chiquitos que no saben dónde están sus padres", relató la mujer.

Aunque las lluvias empezaron a cesar en las últimas horas, lo cual ha permitido la llegada de ayuda humanitaria, el Instituto Nacional de Sismología, Vulcanología, Meteorología e Hidrología (Insivumeh), anunció que hoy ingresará al país una nueva onda tropical, lo cual podría provocar más derrumbes en las comunidades afectadas.

El presidente de Guatemala, Oscar Berger, decretó anoche tres días de duelo nacional e hizo un llamamiento a los líderes políticos del país para que se sumen a las tareas de reconstrucción.

Según cifras oficiales parciales, "Stan", el mayor desastre natural que ha azotado Guatemala en los últimos años, ha dejado unos 3,5 millones de afectados, de los cuales 133.912 de forma directa. EFE