Copiar y pegar

Por Carlos Luis Baron viernes 20 de julio, 2012

Es indiscutible, que para lograr buenos frutos en muchas de las tareas que tenemos pendientes como Nación, bastaría y sobraría con emular lo que se ha hecho, con excelentes resultados, en otras naciones. Desgraciadamente, no todo es tan fácil.  No es cuestión de copiar y pegar. El tránsito en Santo Domingo de Guzmán, capital de la República Dominicana, es uno de esos problemitas que aparte de copy and paste, hay que cortar y eliminar.

La compañía constructora brasileña Odebrecht, ha hecho túneles y elevados en casi todo el Distrito Nacional y la provincia de Santo Domingo y lo que han conseguido, aparte de darnos un aire de gran metrópolis, es que han empeorado las condiciones del tránsito.

Pues han incentivado, con estas megas construcciones, ya lo habíamos dicho en otras ocasiones, lo que se conoce como “Tráfico inducido”

Todos nos sentimos empujados a manejar en estas hermosas autopistas urbanas y, en consecuencia, seguimos creando tapones.

Esta misma compañía ha presentado, a principio de esta semana, un plan llamado; “Proyecto de Maximización de Capacidad Vial” que, según el alcalde Roberto Salcedo, reducirá los tapones en la capital dominicana, en un 60%.

Algunas de las acciones a tomar en este plan nos hacen ser muy escépticos.

Pues al Parecer, parte de este proyecto se hizo sentado al frente de una computadora con un mapa del Distrito Nacional en el monitor.

Veamos algunos de los cambios que se proyectan.

Convertir el tramo de la Av. Dr. Fernando Defilló, entre la John F. Kennedy y Charles Summer, en una vía con sentido Norte-Sur.

El que se le ocurrió semejante idea, no ha manejado un vehículo en este trozo de la Defilló.

Resulta, que de la única forma que usted puede llegar manejando de la Kennedy a la Charles Summer y viceversa, por esta vía, es en un micro carro con los espejos laterales colapsados y tocando bocina para que los residentes del barrio le abran paso, pues ésta ¿avenida? Se convierte en un callejón, que es a la vez, la acera de las casas y negocios de las “Urbanizaciones” Charles Summer y Los Praditos.

La Av. Dr. Defilló, ya es una arteria de una sola vía.  Norte-sur, pero la irresponsabilidad y la inobservancia de las leyes de tránsito, la han convertido en dos vías. Precisamente en el tramo más angosto de la misma.

 Ángel Segura, director de Tránsito y Movilidad Urbana del Ayuntamiento del Distrito Nacional planteó que “no tenemos espacio para construir nuevas avenidas y por eso tenemos que maximizar, en términos de rendimiento y de movimiento vehicular, las que tenemos”. 

Eso no es cierto.  Sí tenemos el espacio para construir nuevas vías. 

Lo que se necesita es voluntad política.  Por ejemplo, declarando de utilidad pública los terrenos necesarios para ensanchar la Av. Dr. Defilló en los barrios mencionados y reubicando a sus moradores, se podría transitar desde la Av. República de Colombia, bien al norte del Parque Botánico, que luego se convierte en Jardines de Fountainbleu, hasta el parque Mirador del sur, sin mayores inconvenientes.

Lo mismo se puede hacer con la José Amado Soler, Heriberto Núñez  y Olof Palme en sentido este-oeste en el mismo sector, pudiendo desplazarse, sin problemas desde la Lope de Vega hasta la Luperón.

Esta misma solución vial puede aplicarse en varios puntos del Distrito Nacional, pues así como Los Prados, tiene su pradito y El Millón su milloncito, otras urbanizaciones del polígono central tienen el mismo inconveniente.

Si a todo esto le agregamos una buena señalización, letreros de “Pare”, “Ceda” donde no existan semáforos.  Placas con los nombres visibles de las calles y avenidas en cada esquina.

Establecer el aparcamiento alterno.  Lunes, miércoles y viernes de un lado de la calle y martes, jueves y sábados del otro, para evitar el estacionamiento paralelo que ocasiona infernales taponamientos.

Crear un sistema de transporte colectivo práctico y asequible, con rutas paralelas y perpendiculares con sistema detransferencias e ir eliminado, por absorción, los conchos y voladoras.

Suprimir todas las entelequias que inciden en el transporte y tránsito terrestre y fundirlas en un solo cuerpo, ya sea un Ministerio o una Dirección General.

La solución del caótico transito capitalino no se resuelve con evitar un giro a la izquierda aquí u otro allá.

Lo único que vamos a lograr con eso es transportar el problema de un lugar de la ciudad a otro.

Desde luego, nada de esto surtiría ningún efecto, si no comenzamos por hacer cumplir las leyes existentes. 

Principalmente a “Los dueños del país”