Corrupción a favor del candidato del PLD

Por Carlos Luis Baron sábado 31 de marzo, 2012

Aunque el tema de la corrupción ha sido ampliamente debatido en diferentes escenarios, en República Dominicana ocupa el primer lugar  por su alta incidencia económica (5% del PIB), quien no lo considera así está sencillamente fuera de orden. Los períodos electorales son los más oportunos para la actuación con transparencia, para demostrar el origen de las fortunas de los funcionarios públicos y  para que los candidatos expliquen las fuentes de financiación de su campaña electoral. Es tiempo de poner las cuentas claras. Lo contrario es evidencia de corrupción.

Es oportuno recordar la opinión que tenía el Presidente de la República sobre el tema de la corrupción y cuál fue la promesa que le hizo al país en su discurso de juramentación como Presidente el 16 de agosto del 2004, para que se contrasten con las actuaciones de los organismos del gobierno encargados de perseguir la corrupción.  Cito:

“La corrupción es moral y legalmente inaceptable. Por tal motivo, durante la administración que desde hoy me corresponderá dirigir, tomaremos todas las providencias de lugar para, tal como establece la Convención Interamericana contra la Corrupción, prevenir, detectar, perseguir y castigar todo acto doloso que atente contra el patrimonio público”.

Continúa explicando:

“La democracia se fundamenta en la rendición de cuentas. Aquel que no tenga las suyas claras, sea del sector público o del privado, que sepa, desde ahora, que la justicia no será objeto de obstrucción ni de manipulación alguna por parte del Poder Ejecutivo para que actúe conforme a como indican nuestros códigos y nuestras leyes”.

Concluyó su opinión sobre la corrupción de esta forma:

 

“Como deseo actuar siempre de forma clara y sin ningún enturbiamiento o enredo, reitero en esta oportunidad lo que he dicho en otras ocasiones: Que nadie me susurre en privado lo que no está en capacidad de decirme en público.”

El tema de la corrupción no debe ser evadido en ningún momento. “Quien nada debe nada teme”. No debe ser una declaración,  se trata de un problema serio de la administración pública. Aparentemente todo el mundo condena la corrupción, pero es al gobierno a quien le corresponde en época de campaña o  no “prevenir, detectar, perseguir y castigar todo acto doloso”.

La Constitución de la República establece en su Artículo 146:

 “Será sancionada con la pena que la ley determine, toda persona que sustraiga fondos públicos o que prevaliéndose de sus posiciones dentro de los órganos y organismos del Estado, sus dependencias o instituciones autónomas, obtenga para sí o para terceros provecho económico”.

La sustracción de fondos públicos por funcionarios para su provecho o para terceros,  está a la vista de todo el mundo, menos de las  autoridades judiciales, específicamente de las que tiene que ver con la corrupción. Pero voy a señalarle algunos actos  que implican sustracción de fondos públicos a favor de terceros:

 i) El uso de los vehículos de las instituciones públicas en caravanas  a favor del candidato del PLD. ii) El consumo de combustibles y lubricantes de los vehículos oficiales que participan en caravanas, pagados por las instituciones públicas a favor del candidato del PLD. iii) El consumo de llamadas telefónicas pagadas por instituciones públicas a favor del candidato del PLD, iv) Los programas radiales y televisivos con publicidad pagada  por instituciones públicas a favor del candidato del PLD. v) La utilización de canales de televisión intervenidos, para montar una  campaña en contra del candidato de oposición Hipólito Mejía y a favor del candidato del PLD. vii) El uso de oficinas públicas para organizar actividades políticas a favor del candidato del PLD.

En suma, todos los recursos del Estado están a la disposición  y se utilizan a favor del candidato del PLD, lo cual es  una forma de sustraer fondos públicos a favor de tercero y está claramente tipificado como acto de corrupción. El propio candidato del PLD dijo: “conmigo andan alrededor de 500,000 personas que no trabajan y que hay que buscarle trabajo”. Pero quién le paga a esas 500,000 personas que andan con el candidato del PLD?