Corrupción y complot político antidominicano en NY

Por Carlos Luis Baron jueves 26 de julio, 2012

NEW YORK.- “Escalar la representación congresional que abre las puertas de las altas esferas del Gobierno Federal y sus poderosas acciones, es un anhelo que luchan por convertir en realidad, líderes que han escalado un sitial de importante representación política, entre los que se han destacado el senador Adriano Espaillat, interesado de que sus representados, la mayoría dominicanos, sean favorecidos con programas de desarrollo económico, proyectos de viviendas, educativos, seguridad pública, cuidados de niños y ancianos, entre otros.

Estas iniciativas fueron frustradas por los resultados fraudulentos de las elecciones congresionales del pasado 26 de junio, producto de un complot político electoral, protagonizado por el congresista Charles Rangel, portador de criminales acciones políticas en el Congreso, por lo que ha sido juzgado por 11 violaciones a la ética, y se espera una sentencia al iniciarse próximamente la legislatura.

El complot político contra el senador Espaillat, estuvo fundamentado en no ofrecerle los servicios electorales bilingües a miles de votantes por lo que aparecieron en cero, mientras que, por otro lado, más de 3000 votos observados, emitidos por residentes en el Alto Manhattan, el bastión residencial y político dominicano de Nueva York, no aparecieron, entre otras acciones.

Durante más de 200 años, las fraudulentas acciones descriptas, se han puesto en práctica en los Estados Unidos. Rangel, en la puesta en práctica de su acción corrupta, ha contado con el aporte de Moisés Pérez, expresidente ejecutivo de la Agencia Comunal “Alianza Dominicana”, expulsado de la institución por haber acumulado deudas ascendentes a US$ 5.3 millones por concepto de hipotecas, otros US$ 526.000 deuda con humildes empleados y US$ 914, 671, deuda al Internal Revenue Services (IRS) Departamento Federal de Impuestos.

Los detalles relacionados con las tenebrosas acciones de Pérez, al frente de Alianza Dominicana, fueron dados a conocer el 11 de octubre del 2010. Esos hechos, han sido calificados de desafortunados para la comunidad dominicana, reflejándose en otras agencias comunales que reciben asistencia financiera estatal y municipal.

Interesado en el triunfo de Rangel, no obstante las oscuras acciones congresionales, Moisés Pérez ostentó la posición de jefe de campaña, mientras que el asambleísta Guillermo Linares, fue un aliado incondicional, pero efectivo contra el dominicano Adriano Espaillat.

Ambos, Pérez y Linares, solo respaldaron a Rangel para lograr los siguientes objetivos: por un lado, el triunfo de Rangel y por otro la derrota de Espaillat.