Corte Suprema deja en estudio desafuero de Pinochet caso Colombo

Por miércoles 7 de septiembre, 2005

Santiago de Chile, 7 sep (EFE).- La Corte Suprema chilena dejó hoy en estudio su decisión sobre el desafuero del ex dictador chileno Augusto Pinochet, en el marco del proceso por la "Operación Colombo", montada en 1975 para encubrir la desaparición de 119 opositores.

Tras los alegatos de las partes, que duraron casi dos horas, los 16 jueces que participaron en la audiencia resolvieron reunirse nuevamente el próximo 12 de septiembre para continuar el estudio.

Los magistrados deben resolver si mantienen o no la decisión de la Corte de Apelaciones de Santiago, que el 6 de julio pasado quito el fuero al ex gobernante de facto (1973-1990), al considerarlo responsable de la desaparición de 15 víctimas.

Ante el estrado alegó por Pinochet el abogado Pablo Rodríguez, mientras que por los querellantes lo hicieron los abogados Hernán Quezada, Hiram Villagra y Boris Paredes.

Los querellantes le adjudicaron al ex dictador la responsabilidad intelectual en los crímenes, en tanto que su defensa señaló que esta responsabilidad sería sólo política.

El abogado Pablo Rodríguez, jefe del equipo jurídico de Pinochet, indicó que no existen sospechas fundadas en contra del militar de 89 años y recalcó que él no tiene responsabilidad por los "excesos" que pudieran haber cometido agentes de los servicios secretos de la época.

En su intervención, una vez más hizo referencia a que el general en retiro no está en condiciones de salud para afrontar un proceso, lo que, a su juicio, ya ha sido reconocido por exámenes médicos que han consignado una supuesta demencia vascular.

En tanto, el querellante Boris Paredes afirmó que todos los colaboradores de Pinochet ya están confesando y que falta que el ex dictador "se deje de escudar en la locura y reconozca que él ordenó los crímenes".

El letrado Quezada, por su parte, recordó que para el desafuero sólo se requieren presunciones fundadas de participación y recalcó que Pinochet controlaba directamente las acciones de la Dirección de Inteligencia Nacional (DINA), la policía secreta de su régimen.

Asimismo, aludió a la verticalidad del mando en el Ejército, donde un subordinado no puede haber labor alguna sin el visto bueno de su superior.

"Los antecedentes son tan claros, hay tanta evidencia en su contra, que nosotros esperamos que la Corte Suprema confirme lo dictado por la Corte de Apelaciones", dijo el jurista.

La "Operación Colombo", llevada a cabo en 1975 por la DINA, incluyó la edición, por una vez, de las revistas "Lea", en Argentina, y "O Novo Día", en Brasil, en las que se publicaron las listas de las 119 víctimas, que en realidad habían sido detenidas meses antes en Chile por los servicios secretos.

En esas publicaciones apócrifas se afirmó que habían muerto en purgas internas del Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR), agrupación que combatió con las armas a la dictadura.

Este mismo miércoles, además, los familiares de tres militantes del MIR que desaparecieron en 1974 interpusieron dos querellas contra Pinochet y miembros de la DINA.

Ambos libelos acusan a Pinochet y a la plana mayor de la policía secreta de la dictadura de los delitos de secuestro y torturas de Bárbara Uribe, su esposo Edwin Van Yurick y Violeta López. EFE