Crecimiento desigual

Por Carlos Luis Baron viernes 14 de diciembre, 2012

En los últimos meses el país se ha rebelado y cientos de manifestantes indignados han salido a las calles en protesta, muchos gritan no a la impunidad, otros no a la reforma fiscal, y al parecer este fenómeno nacional que provoco al reacción del ex presidente Leonel Fernández, tanto así que después de su discursos se ha hecho rodear por un grupo de apologistas que han decidió como diría un buen dominicano, “jugársela” por el presidente, no es más que un pueblo pidiendo rendición de cuentas por actos que se presumen irregulares cometido en la administración pasada. El presidente de turno Li. Danilo Medina no se ha dado por aludido, y ni siquiera mencionó en su pasada alocución ante el país, el tema del déficit fiscal, y mucho menos los supuestos actos de violación a la ley o corrupción de su antecesor.

PERO: ¿POR QUE LUCHAMOS EN REALIDAD?

Sin importar el partido político al que usted pertenezca o simpatice, hay un consenso generalizado inclusive con muchos ciudadanos consciente del partido de gobierno, que entienden que el sistema o modelo económico dominicano ha fracasado y es básicamente injusto para las mayorías de sus ciudadanos. Y digo estos porque muchos se jactan diciendo que la República Dominicana ha crecido en los últimos años, y ciertamente es así, los últimos 20 años el país ha crecido por encima del promedio del resto de los países de América Latina, pero este crecimiento no ha resuelto los grandes problemas de la población, e incluso muchos se han agravado, aun tenemos una tasa altísima de desempleos, aun tenemos el problema de la energía eléctrica, aun tenemos una mala educación básica y superior, aun tenemos un pésimo servicio de salud, aun tenemos grandes problemas de delincuencia y criminalidad, aun tenemos corruptos favorito, aun tenemos más de la tercera parte de la población viviendo en pobreza, aun tenemos un sistemas fiscal regresivo donde lo que más pagan son los que menos tienen y lo más ricos siempre se salen con la suya, aun tenemos una calidad de vida más desigual entres ricos y pobres, aun tenemos instituciones débiles y desenfocada.

Todo ese crecimiento de los últimos 20 años y el desfase entre lo que se supone que teníamos que hacer con ese crecimiento y lo que se hace en realidad, ha provocado la indignación de la sociedad, sobre todo de los jóvenes que ven el futuro de su ascenso social truncado por el mal manejo de un pequeño grupo, que al parecer lo tiene todo resuelto. Este sistema o modelo económico de los últimos años, que tampoco es sostenible en el tiempo porque no está sustentado sobre cimientos sólidos, sino sobre la base del endeudamiento, no beneficia la grande mayoría, debemos reorientarlo, hacerlo más justo y equitativo para todos los dominicanos.

¿CUÁL ES EL PAÍS QUE QUEREMOS?, Queremos un país donde se respete la constitución, un país donde nuestros derechos económicos, sociales,

Colectivos sean garantizados por el gobierno de turno. Un país donde la administración pública sea sinónimo de transparencia y eficiencia, que actúe con ética, pero sobre todo que esté al servicio de los ciudadanos y no de los funcionarios. Un país que nos garantice el respeto y ejecución de las leyes y la seguridad de todos, un país donde la impunidad sea cosa del pasado, con un sistema de justicia independiente e incorruptible, un país donde se combata la delincuencia con una policía nacional moderna con recursos humanos profesionales, respetuoso de los derechos humanos. Un país con verdadera democracia participativa, donde el clientelismo político, la compra y ventas de dirigentes de los partidos y las inversiones millonarias de recursos económicos, no sean determinante para las elecciones de nuestros funcionarios, sino que estos sean elegidos por su capacidad y honorabilidad, un país con un sistema electoral que garantice la democracia y la transparencia de las elecciones.

Queremos un país con finanzas públicas transparente, con un gobierno que asigne los recursos conforme a las prioridades de desarrollo de la nación, no por caprichos ni deseos faraónicos. Un país con igualdad de oportunidades y bajos niveles de pobreza, donde cada ciudadano al nacer tenga las mismas facilidades de movilidad social. un país que impulse la inclusión social de los grupos más vulnerables, creando condiciones económica para estos sectores, con un sistema de educación superior de calidad orientado a las necesidades de desarrollo nacional, queremos un país exportador, un país competitivo, dinámico que atraiga las divisas a través de sus servicios y producción de bienes de calidad, queremos un país creador de empleos, no queremos que nos regalen nada, pero tampoco que nos quiten la oportunidad de ganarnos lo que nos corresponde.