Crímenes y delitos

Por Carlos Luis Baron viernes 9 de noviembre, 2012

Todo delito o crimen tiene una causa y quien se encarga de buscar esa causa es la Criminología.

De la criminología diremos, en forma amplia, que es una ciencia interdisciplinaria que basa sus fundamentos en conocimientos propios de la sociología, psicología y la antropología social, tomando para ello el marco conceptual que delimita el derecho penal. La criminología estudia las causas del crimen y preconiza los remedios del comportamiento antisocial del hombre. Las áreas de investigación criminológicas incluyen la incidencia y las formas de crimen así como sus causas y consecuencias. También reúnen las reacciones sociales y las regulaciones gubernamentales respecto al crimen.

A pesar de ser una ciencia reciente y haber sido cuestionada en cuanto a su autonomía y su independencia disciplinaria, la criminología moderna ha alcanzado su identidad científica y social a través de: una diáfana definición de sus dos objetos de estudio (conducta desviada y control social) y un manejo coherente e integrador de métodos de estudios provenientes de las ciencias positivas y sociales.

El crimen o el delito no tiene sexo ni edad, pero las estadísticas señalan que quienes más lo cometen son los hombres y los que tienen una edad de 18 y más. Las estadísticas señalan que existe una proporción que de cada 100 hombres delincuentes existen 14 mujeres.

Es una verdad incontrastable que la conducta de la persona está ligada a su medio ambiente y a su personalidad.

Es un deber advertir, que hay sustancias químicas que se producen en el interior del individuo que inducen a este al delito y al crimen. Ademas, de que existe una relación genética de un 30% que pueden inducir al individuo al crimen y el otro 70% lo aporta el medio ambiente.

Que el alcohol como las drogas ya sean estas duras o blandas son las principales causas del momento del alto índice de criminalidad a nivel internacional como nacional. El conocer la génesis de la criminalidad es lo que permitirá su combate, por eso países como Colombia y Chile han elaborado planes que han hecho descender en sus respectivos países el nivel de violencia y el crimen en todas sus manifestaciones.

El consumo de marihuana y de alcohol en edades tempranas ha sido identificado como la puerta de entrada hacia otras drogas más complejas que producen mayor nivel de adicción, trayectorias de consumos más largas y problemáticas y consecuencias sociales más adversas. Por ello, el primer gran desafío es actuar precoz y eficazmente durante la niñez y adolescencia temprana, con especial énfasis en políticas destinadas a evitar que estos grupos consuman tales sustancias.

En el caso del consumo problemático de pasta base y cocaína, aún cuando tienen prevalencias más bajas en la población general, son drogas que poseen un alto poder adictivo y un alto grado de consumo en la población infractora de ley.

Que existen unas series de enfermedades que inciden en la programación del delito como lo son: la tuberculosis, la meninge, la encefalitis, lesiones craneales, lesiones cerebrales, la sífilis, etc. Que quienes las sufren los induce a los delitos. Al respecto advertimos, que esta relación (enfermedad- crimen) son hipótesis, aunque algunos estudios recientes hayan hecho aportes serios al respecto.

Hay que destacar, que también existen enfermedades mentales que son causales del crimen como: la psicosis y la psicopatía. El psicótico es aquel que se desconecta de la realidad y siente delirio de persecución; mientras que el psicópata siente placer cometiendo el delito no le importa los sentimientos de los demás ni las cuantías de sus crímenes.

Por último, plantear que el conocimiento cabal de la criminología es lo que permitirá un programa de combate serio contra los crímenes y delitos que suceden en el país.