¿Crisis del modelo económico o político?

Por Carlos Luis Baron miércoles 18 de julio, 2012

Las leyes de la dialéctica, fundamentadas en el materialismo histórico, estudian la mutación de las sociedades y las transformaciones de los pueblos. Se han experimentado cambios vertiginosos, la velocidad de las innovaciones tecnológicas han rebasado las necesidades reales de los seres humanos en todos los continentes.

Las plenitudes del estado de bienestar, son crónicas de años felices de la humanidad, sustituidos por las angustiosas noticias de las burbujas inmobiliarias, las caídas estrepitosas de las bolsas de valores, el aumento irreversible de los hidrocarburos, los metales, las materias primas, crisis alimentaria y la pérdida de las capacidades crediticias de grandes economías, y la degradación de bonos soberanos, transformado en basuras financieras.

Agotado el espacio de las maniobras de los magos de las finanzas universales, gurúes de los bancos centrales y miembros de los gabinetes económicos, pierden sus capacidades de sostener un discurso esperanzador a los ciudadanos. Porque los índices financieros, siguen impertérritos hacia una ruta aritmética negativa, y los índices de desempleo y de pobreza alcanzan niveles insospechados, provocando las protestas en las plazas públicas por los indignados, sinónimo de rebeldes del siglo XX1.

John Auster, en su artículo, “Se necesitan nuevos modelos económicos en un mundo incierto” publicado en el periódico hoy, 14 de marzo del 2012, establece, para Roman Frydman y Michael Goldberg, los participantes del mercado siempre están tratando de vencer la incertidumbre. Mientras ellos buscan respuestas sensibles, el mercado continuará en movimiento. Los grandes movimientos son consistentes con la racionalidad.

En economía política o economía política, hay tres grandes modelos:

1.- La economía de libre mercado, la cual implica la propiedad privada y la competencia son los elementos fundamentales, en la que menor intervención del estado, garantiza más eficiencia del modelo.

2.-La economía planificada o centralizada, se fundamenta en que el proceso económico sigue una ley natural de la socialización de los seres humanos. El estado es el agente regulador, planifica y centraliza, y existe la socialización de los medios de producción. La producción es responsabilidad de la comunidad y la cooperación es un elemento fundamental, para el buen funcionamiento del sistema.

3.-La economía mixta, que es un modelo intermedio entre la economía de mercado y la economía planificada. Los fundamentos teóricos están en la condición de Samuelson, que estable la eficiencia del modelo en conjunción de la provisión tanto privado como publica de los bienes. Es decir, una connivencia del sector privado, la clase obrera y el estado.

Los modelos pueden ser divididos en dos, macroeconomía y microeconomía, las cuales tendrán como soporte según la escuela del pensamiento económico que se fundamenten, el Monetarismo, la Nueva Economía Clásica y la Nueva Economía Keynesiana.

En la medida que la crisis global, se extiende como una mancha por todo el tejido de los países de la Unión Europea, y sus líderes hacen grandes esfuerzos para detenerla, economistas de todas las latitudes, están en los laboratorios buscando el modelo económico ideal del siglo XX1.

Existe una gran incongruencia, el economista Max Neef, Premio Nobel de Economía, en una magistral conferencia en España, 2009, aborda cifras y hace comentarios al modelo económico mundial, que dejan perpleja a la humanidad, dicen que no existen recursos para combatir el hambre y la pobreza, pero para salvar los grandes bancos del mundo, aparecen sumas millonarias cuya ruta critica incierta a veces no evitan la debacle.

Brúcela, fue el escenario, el 11 de enero del 2012, que en respuesta a la crisis económica y financiera que atraviesa actualmente Europa, los obispos de la Comisión de los Episcopados de la Comunidad Europea (COMECE), proponen que el Mercado Común evolucione según el concepto de economía social de mercado, para que la Unión Europea, pueda llegar a ser una comunidad de solidaridad y responsabilidad viable.

Finalmente, hay que plantearse seriamente la búsqueda de un modelo económico alternativo, que tenga al ser humano como eje fundamental, en tal virtud, los planteamientos del Profesor alemán, Heinz Dieterich Steffan, en su libro, Socialismo del Siglo XX1, establece criterios dignos de ser analizados en profundidad, fundamentado en la Justicia y la solidaridad, dentro de la democracia participativa.

El análisis lo hacemos porque la Republica Dominicana, según los economistas establecen que si bien es cierto nuestro modelo da síntomas de agotamiento, el problema es mas de los políticos manejando la economía de estado, por factores que tienen que ver con la inversión dentro del laborantismo político clientelista, que para doblegar la oposición ha sido necesarios ampliar el déficit fiscal. Para un modelo económico funcionar eficientemente, debe haber una administración fundamentada en las leyes económicas universales y su aplicación ética.