Crisis política

Por Carlos Luis Baron miércoles 20 de junio, 2012

El problema en el PRD estaba planteado desde antes de las elecciones, ganara o perdiera la misma. Quizas si hubiera obtenido la victoria, las cosas a futuro para Miguel Vargas y su gente fuera peor.

Ahora mismo no reconocer que Miguel Vargas y sus seguidores tienen las bases en contra es desconocer al PRD y a una gran parte del pueblo dominicano que no dilata mucho en buscar en terceros los culpables de sus males antes de hacer un alto para analizar en dónde estuvieron los males que trajeron el fracaso.

Y fueron y siguen siendo muchos, y de mayor contundencia que la ausencia del Presidente del partido y su gente y de todo lo que se dice que hicieron en contra de una candidatura que iba en caida libre y que unos genios se encargaron de hablarle mentiras hasta a los mismos perredeista… algo que no debió ser.

Había tratos y había acuerdos, eso en politica es válido aunque no sea ni sano ni honesto, y el PRD disque todo lo sabía y todo lo tenía amarrado, entonces no se entiende que se dejara ganar las elecciones.

La convención del 6 de marzo al decir de dirigentes de Miguel no había forma humana posible de perderla, yo el día antes vi en la calle "El Conde" que estaba sino perdida muy cercana y se lo dije a un alto dirigente que me dijo que eso era imposible.

El triunfalismo y el nedalaganismo, la ausencia de recursos para algunos y muchos para otros, los perredeistas, como sino los conociéramos con tiquets para ir al interior y sin un chele en los bolsillos, el famoso centro de cómputos, las mediciones en la calle, la ausencia de lectura de las encuestas, la falta de reconocimiento del trabajo ajeno y la seguridad de que el candidato del PLD no crecía y en última pero más que valedera, la boca del candidato, eso fue determinante, asustó a quienes no debió, y recordó hechos y cosas que no debió.

Ahora el asunto es político, y así se debe tratar, no es el primer acuerdo de aposento. El primer reparto, hasta Peña tenía que repartir, pero una cosa es clara: el PRD o se renova o desaparece, esa geriátrica con pretensiones de 2016 más el disgusto interno es real y, hay que oírla y sentirla en barrios y pueblos.

Claro al igual que la convención y que las elecciones eso no es tan así y se resuelve, pero están feos, el PRD camina apresurado a su último bramido, lo venció el PRD, lo dijo el líder.

Es hora de pensar en el partido y dejar los yoes y las aspiraciones y el reparto de siempre, en busca de beneficio y pensar en el PRD que es pensar en la democracia dominicana.