Crisis y cambios en la UASD

Por Carlos Luis Baron domingo 4 de marzo, 2012

El 9 de noviembre de 1989, con la caída del muro de Berlín, desaparece la Unión Soviética y con ella el mundo bipolar. La UASD, también comenzó a desaparecer.

La Universidad de los años 60, 70, y 80 que gastó sus mejores energías en la lucha callejera para lograr un pequeño presupuesto que le permitiera mantener su filosofía de educación para todos, experimentó un enfriamiento ideológico.

La UASD que luchó a muerte para convencernos de que la educación era el camino hacia el desarrollo, parecía haberlo perdido todo, incluyendo su prestigio, sin embargo, se encontró de repente sin rumbo y sin destino.

Su cuerpo profesoral fue penetrado, perdió su lugar jerárquico, vino un caos degenerativo, desaparecieron las discusiones acaloradas, el espíritu universitario había muerto. El prestigio profesoral cayó abatido. La creatividad e imaginación se esfumaron.

Otras instituciones del sector educativo mas sincronizadas con los avances científicos y tecnológicos, aprovecharon la confusión y parálisis de la UASD para ponerse al frente y liderar el sistema educativo en un mundo donde el cambio es la palabra de más prestigio.

Pero hoy está renaciendo una nueva UASD, más fuerte y vigorosa que antes. Basta mirar el campus universitario para ver que se ha llenado de edificios nuevos y lujosos. El Aula Magna salió de sus ruinas y hoy es el edificio más hermoso y de más prestigio que adorna el centro de la ciudad de Santo Domingo.

La UASD trabaja a nivel nacional para ser creativa, generadora de cambios y de grandes oportunidades para el pueblo dominicano en estos tiempos en donde tiene más valor la educación, la sabiduría y el conocimiento que las cosas físicas.

La UASD que se disfruta hoy, es un centro para el bienestar de todos, está convencida de que lo importante no es la jerarquía, sino la cooperación; no es la rutina, sino la creatividad; no es el orden, sino el amor.