Crisis y Perspectivas del Turismo Dominicano

Por Carlos Luis Baron jueves 12 de julio, 2012

El turismo constituyó uno de los principales ejes de campaña del Lic. Danilo Medina, hoy presidente electo, sus planteamientos eran cautivantes, el aumentar el flujo a diez millones de turistas por año, parece un sofisma, tomando en consideración la crisis lacerantes de las economías de los países europeos, que son nuestros principales emisores.

Hay que ponderar factores intrínsecos de la República Dominicana, como país receptor, que constituyen verdaderos obstáculos, que deben ser analizados por la sociedad en su conjunto, por ejemplo, la delincuencia, la inseguridad ciudadana, la violencia callejera y los factores sanitarios, que indiscutiblemente impactan de manera negativa en la proyección del país, como destino turístico.

El turismo por ser uno de los pilares fundamentales de la economía dominicana, debe ser asumido como una política de estado, en tal virtud, sería muy importante que el futuro equipo gobernante, realice reuniones con todos los actores del sector, se escuchen expertos en el tema, para elaborar una estrategia que comprometa a todos los sectores de la vida nacional y ciudadanos dominicanos.

El turismo, no es una tarea solo del Ministerio de Turismo, sino, multidisciplinaria, en la que deben intervenir, el Ministerio de Medio Ambiente, Ministerio de Salud Pública, Ministerio de Interior y Policía, Ministerio de Cultura, Ministerio de Agricultura,  las Alcaldías, Universidades y Ministerio de Educación, entre otras instituciones.

Nuestros agentes diplomáticos, son ideales para promover al país como destino turístico, la labor es ardua, tenemos competencia que en ocasiones disponen de mayores recursos que nosotros. El Ministerio de Turismo, coloca los recursos de promoción en publicitarias internacionales, siendo importante que nuestras embajadas y consulados, se doten de herramientas para que puedan vender al país como destino.

La participación entusiasta y decidida en las ferias o bolsas turísticas, tiene una importancia de primer orden; así como la realización de Suplementos Periodísticos en diarios de los diferentes países, donde tenemos presencia diplomática, participación en programas de televisión, radios y eventos culturales como expositores invitados.

El egoísmo y jugar al fracaso de los contrarios, contradice el sentimiento patriótico de cualquier político, por lo que me permito compartir algunas experiencias que pueden ser útiles en la ingente tarea del fortalecimiento y consolidación del turismo dominicano.

El país tiene constancia que a principio de la década pasada, Alemania fue uno de los países emisores de turismo hacia República Dominicana, más importante, recuerdo que en el año 2000, visitaron más de medio millón de alemanes a nuestro país, los acontecimientos de terrorismo internacional, escenificado en EEUU, hicieron que el turismo disminuyera drásticamente en el mundo, por el temor a viajar, no obstante, el flujo turístico de Alemania continuo de manera significativa hacia el país. Razones fundamentales, el turismo era uno de los principales tema de agenda del trabajo diplomático.

Nuestro país, bautizado en la promoción internacional como “inagotable”, está dando signos de agotamiento, hay que pasar revista a destino como Puerta Plata, y toda esa Riviera del norte-nordeste, con lugares paradisiacos que deben ser objeto de un relanzamiento, con un nuevo marketing internacional, lógicamente que el sector oficial en coordinación con el sector privado, hay que establecer una estrategia para crear un renovado interés turístico.

Escuché al ministro de turismo hablar de explorar nuevos nichos de mercados internacionales, se refería en esa ocasión a los países asiáticos, consideramos correcto el enfoque, porque en el boom asiático los chinos quieren viajar y conocer el mundo, porque hay que recordar que es una sociedad milenaria, muy cerrada al mundo, que ahora está experimentando una espectacular apertura hacia todo el planeta.

No obstante hay que establecer que cada región del mundo tiene sus destinos turísticos predilectos, en ese sentido hay que reorientar la oferta nacional en función de las exigencias de esos nuevos turistas, porque lo que es de interés para un francés, no lo es para un chino de Changáis o un hindú de Bangladesh.

Debemos concluir, insistiendo, que el turismo debe ser una prioridad de estado, y como tal, crear conciencia nacional, incorporar diferentes ofertas nacionales, además de sol y playa, nuestra riqueza ecológica, cultural, y vender la capital dominicana, que es una de las más bellas de América y Santiago de los Caballeros, el primer Santiago de América, donde el turista puede encontrar el contraste citadino de sus coches, industrias y una oferta cultural permanente, como es el Centro León; además de sus pequeños bares en el Sector los Jardines, que recuerdan las antiguas Terrazas-Bares de la España medieval.