Cuatro Jefes PN, el Director DNCD y el mismo criterio

Por Carlos Luis Baron miércoles 6 de junio, 2012

El Código Procesal Penal (CPP) entró en vigor el veintiséis (26) de Septiembre del dos mil cuatro (2004).

Durante su vigencia, casi ocho (8) años, han pasado por la Jefatura de la Policía Nacional cuatro (4) titulares o incumbentes: los Generales Bernardo Santana Páez, Manuel de Jesús Pérez Sánchez, Rafael Guillermo Guzmán Fermín (éstos tres hoy en retiro) y Jorge Armando Polanco Gómez, el cual es el actual titular.

Dichos cuatro incumbentes de dicha misma posición en sus respectivos momentos se expresaron en forma negativa respecto del Código Procesal Penal.

Es decir, cuatro jefes de la Policía Nacional sucesivamente han dicho exactamente lo mismo desde el 2004 hasta la fecha actual.

No tengo el gusto de conocer personalmente al ex General Guzmán Fermín y al General Polanco Gómez, el cual observo que trabaja con calma pero con una gran o tremenda eficiencia que, desde mi particular y humilde opinión le hace merecedor de ser considerado a tener en cuenta para continuar en ese cargo, aunque algunos subalternos suyos muy aislados y de rangos muy inferiores al de él no corresponden a esa eficiencia y seriedad de su Jefe P.N. en el trabajo de combate a la delincuencia (esto lo digo porque el que en fecha primero (1ro.) de Noviembre del 2010 estaba al frente del Departamento de Crímenes y Delitos contra la Propiedad en el Destacamento del Kilómetro 9 de la Autopista Duarte protegió descaradamente, obviamente por dineros, a un grupo de ladrones en ocasión de un robo criminal, y ello me tocó apreciarlo directamente).

Entre el grupo de jefes policiales referido hay tres personas extremadamente moderadas (Santana Páez, Pérez Sánchez y Jorge Armando Polanco Gómez), o sea, no se trata de jefes policiales “mano dura“ o a los que “se les va la mano“ para parar en incurrir en excesos.

Es decir, no estamos hablando de personas a las que les guste el abuso policial.

De ahí que la pregunta, casi subsiguiente, y que es médula de este escrito, cobra peculiar mayor relieve.

Y la respuesta ni hablar.

La pregunta es: ¿Por qué coinciden cuatro sucesivos jefes de la Policía Nacional en expresarse de igual modo en relación al Código Procesal Penal?

A ellos se sumó el Director de la Dirección Nacional de Drogas (DNCD), General P.N. Rolando Rosado Mateo (a quien tampoco tengo el gusto de conocer personalmente, pero a quien valoro como una revelación y un verdadero héroe social, en el sentido estricto de la palabra, en la lucha contra el Narcotráfico y por ello digno de figurar con continuidad en su cargo, no obstante la mudanza política que se da la sociedad dominicana cada cuatro (4) años en el certamen electoral democrático), a finales de Mayo del dos mil doce (2012) en ocasión de la conmemoración o aniversario de la creación de dicha institución de persecución contra el consumo y el tráfico de drogas.

¿Por qué coinciden cuatro jefes de la Policía Nacional y el Director de la Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD) en su postura de críticas severas y repudio al Código Procesal Penal?

Porque han coincidido en ver y en palpar exactamente lo mismo en sus respectivas gestiones.

El `continuum tempo` de casi ocho (8) años evidencia que no se trata de mera o simple coincidencia.

Dicha unanimidad de postura obedece al hecho de ellos palpar directamente que el Código Procesal Penal no se aviene a los mejores intereses de la sociedad nacional.

Repito nuevamente: ¿Porqué coinciden los cinco (5) en decir exactamente lo mismo?

Obviamente: por la frustración que les causa ver como la captura de un sujeto o de sujetos indeseables causantes de daños sociales vía la comisión de algún delito o crimen o de delitos y/o de crímenes regresa con facilidad pasmosa al seno social a reiterar su conducta delincuencial para seguir causando daño social; y por la frustración que les causa ver como trabajos de investigación que implican una gran y esmerada inversión de tiempo y de diseño de estrategias para poder lograr dichas capturas estas se diluyen en sal y agua en la Justicia Penal que funciona sobre la base del Código Procesal Penal, etcétera, y todo debido a una causa común: a la protección pro reo descomunal que el Código Procesal Penal les da a los delincuentes.

Estamos hablando de cinco personas cuyo cargo implicó e implica manejar casos, hechos y estadísticas; de cinco personas a los que respectivamente les tocó y les toca ver directamente los efectos de la aplicación práctica del Código Procesal Penal.