Cuidémonos de la nueva ley de Partidos Políticos

Por Carlos Luis Baron jueves 6 de diciembre, 2012

Respecto al tema que voy a tocar, siempre he estado muy atento. Las conquistas de los pueblos se conservan por encima de cualquier circunstancia. Me refiero a la vuelta al sistema de arrastre o a ese listado de mal gusto con el que pretenden los partidos mayoritarios volver a elegir a sus congresistas. Nunca debiera permitirse volver al pasado porque hará que la democracia retroceda y no se le permita al pueblo entre set y set, asumir una posición de vanguardia respecto a los gobiernos de turnos.

Eliminar el sistema preferencial que ha prevalecido desde 2002 sería como sentir los efectos devastadores de esa delincuencia que nos afecta. El sistema preferencial permite a los electores votar directamente por el candidato que prefieran, da la oportunidad al pueblo elegir a sus congresistas con mayor pureza democrática, en cambio el arrastre es el sistema preferido por la cúpula de los partidos mayoritarios para hacer lo que le venga en gana respecto a manipular el sistema político dominicano.

Sabemos que estamos todavía lejos de esa contienda electoral pero, si no comenzamos ahora a puntualizar los temas nacionales, qué será de nuestro pueblo cuando estemos en los lumbrales del conocimiento de la Ley de Partidos Políticos, contemplada en la próxima reforma al sistema político dominicano.

Este comentario viene a la sazón de la conferencia celebrada recientemente en Quito, Ecuador, “Los Retos de la Formación en Democracia en América Latina”, donde el Presidente de la Unión Interamericana de Órganos Electorales (UNIORE) y presidente de la JCE Roberto Rosario, planteó una rápida reingeniería de los partidos políticos a fin de que sean transformados en verdaderos catalizadores de las aspiraciones y expectativas de los ciudadanos. Particularmente me pareció una idea de respeto al voto preferencial.