Cúpula de la Cámara de Comercio deplora deficiencia y carestía del servicio energético

Por lunes 26 de diciembre, 2005

Santiago.- El Concejo directivo de la Cámara de Comercio y Producción de Santiago, mostró preocupación por el número de pequeñas, medianas y grandes empresas que durante el año 2005 salieron de competencia por el deterioro en el sistema de energía eléctrica.

Sin embargo, cifra sus esperanzas de que el problema sea enfrentado con coraje por el gobierno, ya que el servicio además, de deficiente muy caro.

Expresa que “nos preocupa que esta se sigue basando en un modelo ya agotado de aumento del subsidio que otorga el Gobierno y muy pobres esfuerzos por cobrar la energía servida a los usuarios” de el concejo de la Cámara de Comercio y Producción de Santiago.

Califica como abusiva la alta e ilegal tarifa eléctrica lo que constituye una traba para lograr un incremento del índice de cobro del servicio.

Sus costos abusivos fomentan la práctica de toda suerte de trampas que afectan sensiblemente el buen desempeño del mercado eléctrico.

No existen medios coercitivos suficientes ni disponibles en el país para lograr hacer cobrar esta abusiva tarifa.

Es por tanto necesario, establecer una tarifa eléctrica con verdadero sentido comercial, que fomente el pago de la energía consumida por parte de los usuarios y empezar de una vez por todas a desarraigar la práctica de cargar la energía servida a los usuarios que la pagan, práctica esta responsable en buena medida del desorden en que opera todavía hoy el mercado eléctrico nacional.

En relación a las expectativas sobre la aprobación y entrada en vigencia del Tratado de Libre Comercio con los Estados Unidos y Centroamérica la Cámara de Comercio y Producción, dice que asume con alto sentido de participación la elaboración de una propuesta de reforma fiscal.

Explica que ésta está orientada a crear un marco que apoyara el desarrollo económico y potenciara un modelo de crecimiento más competitivo para nuestra inserción a este nuevo esquema de comercio internacional.

La reforma fiscal promulgada dista mucho de los conceptos contenidos en la propuesta elaborada y discutida por el Dialogo Nacional.Además de su baja calidad como instrumento para fomentar la equidad fiscal, de que aumenta las distorsiones al desarrollo económico de la materia fiscal y de que acentúa las desigualdades, propiciando con ello la evasión.

También nos deja serios cuestionamientos sobre el ejercicio democrático practicado para su aprobación, pues la misma se llevo a cabo haciendo un ejercicio de democracia representativa que desconoce los esfuerzos realizados por importantes grupos de la sociedad para presentar un texto de consenso.

Este ejercicio autocrático de la democracia, lesiona la imagen pública de los partidos políticos, toda vez que los coloca nuevamente de espalda a las demandas de sus representados.

Dos aspectos adicionales nos llaman la atención como es la rivalidad mostrada entre el poder Legislativo y Ejecutivo, que deja de lado el interés nacional que debe primar en toda acción de nuestras instituciones democráticas y la negación de ambos a gravar los juegos de azar, que tanto afecta la capacidad de compra de nuestras clases más necesitadas.

Enfoca el problema de miles de obras paralizadas por falta de recursos en todo el país, lo que repercute en forma negativa en las economías de las provincias e incide en la percepción de la población de que “no hay dinero en la calle”.

Hemos leído en la prensa que el tramo ampliado del Metro de Santo Domingo, alcanza la cifra de 750 millones de dólares.

Esta obra, que representaría un aumento de más del 10% de nuestra deuda pública internacional, no se sustenta en ningún tipo de licitación, ni aprobación, que sea proporcional a los grandes riesgos que representa para la estabilidad macroeconómica de la nación.

Muy por el contrario, se ha discutido en foros como el Dialogo Nacional y se ha concluido que no es el momento para su ejecución, así como que tampoco la misma representa una solución al grave problema del transporte, concluyendo que existen soluciones más económicas, más efectivas y de mucho mayor alcance, que la construcción de un metro.