Danilo: Del cambio seguro al cambio asegurado

Por Carlos Luis Baron miércoles 13 de junio, 2012

La gente siempre vive creyendo que el maco es peje. De lo que vamos a ser testigos los dominicanos en el gobierno de Danilo cambiará el modo de ver el quehacer político. Y no se trata de que “escobita nueva barre bueno”. Los que conocemos la integridad de Danilo sabemos que él representa el ideario boschista.

“Manos limpias!!”, escuche decir en un viejo televisor Phillips a blanco y negro en el 1982 al finalizar la campaña electoral en un mitin celebrado en la explanada frontal del Estadio Quisqueya, para que cuatro años más tarde quien se convirtiera en nuestro Presidente diera el deprimente espectáculo de huir al Estado del Georgia, USA, pues este no tenía tratado de extradición con nuestro país. De igual manera los funcionarios de ese gobierno perredeísta terminaron vistiéndose hasta de monjas para escapar de la justicia dominicana por la frontera de Haití. Eran los años mozos del PLD, cuando de la mano de Bosch creábamos nuestros sueños.

Pero también el PLD tiene que aprender de sus errores para que cada vez tengamos que corregir menos de lo que está mal. Nuestro pueblo es mayoritariamente sabio y yo diría muy sabio. Ahora que estamos viviendo en el después podemos hablar las cosas bien claras. ¿Cuál es la lección más importante aprendida en las recién pasadas elecciones? Que lo más importante para la mayoría del pueblo es el cambio y no solo de caras sino principalmente de actitud ante los problemas éticos y morales, de valores y principios, de práctica política y de planes estratégicos de desarrollo.

Por ejemplo, no hay justificación del porque hace ocho años prometiéramos lo siguiente: “Se someterá al Congreso un proyecto de ley de modificación de las leyes que contemplan los honorarios consulares, y en lugar de percibir ingresos equivalentes al 25 por ciento de los servicios prestados, los representantes consulares, como todo el mundo en la Administración Pública, recibirán un salario.”, para que precisamente por no haberlo hecho termináramos con un servicio consular y diplomático que ha dejado mucho que desear, naturalmente con muy raras excepciones.

Cambio ha sido la palabra mágica para convertir a muchos aspirantes en presidentes. Cambio es esa solución que trata de posibilitar las aspiraciones de los pueblos que llenos de necesidades ilimitadas son gobernados por gobiernos de recursos limitados. Cambio es a lo que está sometido todo el universo, el hombre, los partidos, las sociedades y todo en el mundo. Cambio es lo que ha estado sucediendo en el mundo árabe y en América Latina en los últimos años.

Cuando temprano en la mañana recorro las grandes carreteras que me permiten vencer las distancias para laborar, suelo escuchar el espacio de los deportes para sobre todo enterarme del pasatiempo de los estadounidenses, el baseball. Cuando los Yankees ganan hay un segmento especial llamado “The turning point”, es decir el punto decisivo del juego. Ahora que Danilo ha ganado las elecciones para beneplácito del Pueblo Dominicano y a la memoria de Juan Bosch, a los peledeístas nos caería muy bien nunca olvidar que “El mejor cambio. El cambio seguro”, fue el punto decisivo por el que Danilo definitivamente ganó las elecciones. Como político sabio e iluminado por Dios, Danilo hizo los ajustes apropiados y los hizo justo a tiempo.

Nuestro pueblo necesita ser gratificado iniciando el próximo 16 de Agosto con el gobierno que se ha ganado al elegir a Danilo como Presidente. Dejemos de pensar en buscar y pensemos en cómo crear y aportar. Ningún pueblo se seca de la pobreza sin crear riqueza ni promoviendo la holgazanería y la burocracia inoperante que como comején carcome a nuestros países. Como decía aquella estrella que se apagó en Dallas, “No te preguntes qué puede hacer tu país por ti, pregúntate que puedes hacer tú por tu país” y en este caso por Bosch y Danilo. Lo mejor que haríamos es concéntranos en servir y no en servirnos. Tendremos 1461 días para cristalizar los sueños. No hay tiempo que perder para hacer el cambio que se nos ha confiado hacer. Manos a la obra. El cielo está completamente despejado: Danilo Presidente!