Danilo Medina, presidente concertador

Por Carlos Luis Baron martes 31 de julio, 2012

Dada la comprensión que ha demostrado tener Danilo Medina de la realidad política, social, económica y cultural existente en nuestro país y conocida su conducta personal frente a un conjunto de truhanes que habitan en nuestra fauna política y empresarial, puede tenerse la certeza de que se avecina para la República Dominicana una época donde un presidente predicará con el ejemplo para sostener posiciones de estado en beneficio de la sociedad y del bien común.

Danilo conoce muy bien el tejido social dominicano, sabe perfectamente que la miseria no es un castigo de Dios, sino que es resultado de la avaricia, que ha llevado a que estamentos del estado interpreten leyes y normas de manera acomodaticia para facilitar que se acumulen riquezas en pocas manos, mientras la pobreza se hace horizontal infestando a las mayorías.

Durante la campaña electoral denuncio, con un valor fuera de lo común en aspirantes a posiciones electivas, la realidad de injusticia social que vive nuestra nación, calificándola de inadmisible, asumiendo el compromiso de convertirse en un pesado block de ocho que haga derramar las riquezas para que pueda llegar a todos los estamentos de la sociedad reduciendo la pobreza.

Tiene claro la impronta que asumirá en pocos días. Sabe que nadará entre tiburones y que ese nado debe hacerse con mucha destreza y agilidad. Posee plena comprensión de que para lograr reducir los niveles de pobreza y exclusión que vive más de un millón de dominicanos, necesitará pactar con los distintos sectores y actores de la sociedad, pero todo luce indicar que está decidido a conducir su gobierno por los caminos de la concertación, no así de la contemporización con quienes pasan por encima de las leyes para alcanzar sus propósitos particulares.

Su agenda de trabajo durante la transición ha sido tanto o más intensa que la que llevó durante la campaña lectoral, es solo que hasta el veinte de mayo sus esfuerzos se concentraron en ganar las elecciones y durante la transición en avanzar las decisiones, para luego del dieciséis de agosto ejecutar las acciones que le permitan hacer lo que nunca se hizo, que es continuar lo que está bien y corregir lo que este mal, impulsando un verdadero cambio social en la República Dominicana.

El autor es catedrático universitario y dirigente del PTD.