Danilo Medina Sánchez el presidente que le dará nuevo rumbo al pueblo dominicano

Por Carlos Luis Baron viernes 17 de agosto, 2012

El pueblo dominicano experimentará un nuevo gobierno con deseos inmensos de progresar y aportar a las soluciones que a mediano y corto plazo podrán ser corregidas mediante la opción y/o el slogan del honorable Presidente Licenciado Danilo Medina Sánchez, de echarle mano a la obra.

Esa decisión de echarle mano a la obra constituye un grito de esperanza para el pueblo dominicano, un grito de trabajo, un grito de hacer lo que nunca se ha hecho, un grito de corregir los que está mal y un grito de continuar lo que está bien, pero no es que en la recién finalizada gestión que llevó a cabo el honorable doctor Leonel Fernández Reyna, no se haya echado mano a la obra, sino que todo el mundo sabe que todo nuevo funcionario o gobernante va a su gestión aún sea a la alcaldía de una comunidad o de una zona rural con nuevos bríos, nuevos ímpetus y nuevo libro de acción para ser aplicado.

El discurso del recién juramentado Presidente de la República fue un discurso esperanzador, optimista y cargado de soluciones para el pueblo dominicano, y principalmente para la masa o clase más desposeída, es decir a favor de los que menos tienen y los que menos pueden en este país.

Su discurso se fundamentó principalmente en tres ejes esenciales y principales que atañen al pueblo dominicano como son, la educación, la salud y la delincuencia, luego dio pinceladas de las demás ramas que operan en la sociedad dominicana desde la fundación de la República, como es el caso de la corrupción administrativa y la corrupción privada, creo y considero que acabará con el tráfico de influencia, la injusticia social, la contumelia, las desigualdades, la violencia en todo el sentido de la palabra etc.

Será un gobierno abierto al diálogo, sus opositores tendrán un amigo para discernir y apalear los problemas que surgen en la nación, será enérgico y muy duro con la corrupción administrativa, no permitirá el saqueo descarado del erario publico, será suave con los buenos, pero duro con los malos, será el vigilante número uno para aquellos funcionarios que quieran hacer negocio en la administración publica, todo funcionario tendrá que cumplir sus deberes que exija el puesto en el cual le fue encomendado a cumplir.

De manera que, el pueblo sabrá valorar su gestión al cabo de los (100), cien días hábiles que le da la oposición, los cuales entiendo que son muy poco para armar verdaderamente su gabinete completo, no concibo esa mala práctica que los opositores la emprendan en contra, de inmediato al siguiente día de la juramentación de un nuevo gobierno para denostarlo y echarle en cara las designaciones que este haga de manera legal, no obstante sean estos dirigentes importantes colocados en la administración pública de su propio partido.

En otro orden de ideas, el doctor Leonel Fernández Reyna ex-presidente y Presidente del Partido de la Liberación Dominicana PLD, sale del gobierno con una popularidad altísima como nunca otro presidente haya salido del solio presidencial con (8), años consecutivo, se dice y siempre he sabido que el poder desgasta, en este caso Leonel no se desgastó, sino que creció para un 70% de popularidad al término de su gran gestión.

La economía creció en su gobierno, las inauguraciones fueron monstruosas en su gobierno, es decir esos megas proyectos que hizo lo harán pasar a la historia como el gobernante mejor valorado en construcción sin lugar a dudas.

Entiendo que salió fortalecido y con la frente en alto sin que nadie puede deslucirlo y mucho menos alegar lo contrario, ¿y por qué? Sus obras están ahí a la vista, los túneles, los elevados, las vías de tránsito, las escuelas, las canchas, las pavimentaciones, las edificaciones de la UASD, los universitarios deben sentirse orgulloso del pasado presidente Leonel Fernández ha sido el que más le ha aportado y quien diga lo contrario es un mezquino rancio.

En fin Leonel Fernández supo manejar bien las políticas públicas de su administración, de manera tal que usó los recursos del erario publico para devolvérselo en obra de infraestructura y soluciones para bien del pueblo dominicano.

¡Hasta la próxima entrega!