Danilo, su gobierno y la oposición

Por Carlos Luis Baron domingo 16 de diciembre, 2012

El presidente Danilo Medina hace esfuerzos inconmensurables por establecer diferencias en el estilo y las ejecutorias de su antecesor, Leonel Fernández. Las primeras medidas llevadas a cabo han sido bien vista por amplia franja de la población.

Cualquier extranjero que llega a la capital Dominicana se muestra sorprendido ante la gran cantidad de Torres, Plazas, grandes negocios que exhiben cantidad de bienes de consumo, algunos desesperados tienen en sus servicios y artículos precios de liquidación. Y se sienten más extasiados al ver estos grandes elevados, y servicios de trenes que dan una sensación de estar en una metrópolis de abundancia y confort.

Pero este panorama es solamente un antifaz de la cruda realidad.

Realidad que tiene que estar manejando el presidente Danilo Medina, atrapado entre las confrontaciones solapadas de su partido y una oposición dividida, más un movimiento de indignado contra la corrupción y la impunidad que día a día cobra más fuerza.

La economía dominicana se está derrumbando, y otra gran crisis se le acerca, está en el ambiente, solo hay que mirar los escenarios de protestas que escenifican la clase media y lo jóvenes.

En el interior del país los habitantes viven en condiciones de pobreza deplorables y falta de asistencia médica en los hospitales alimentando los cementerios de enfermos curables y de niños anémicos.

Para suerte del presidente Danilo Medina, el principal partido de oposición (PRD) ha quedado tan desmoralizada con la derrota electoral, que ha sido incapaz a esta fecha de recomponer su estructura partidaria y mucho menos definir una estrategia coherente y concertadora como oposición.

Hasta la fecha no se ha desarrollado un liderazgo unificador de los electores que no votaron por el PLD, que sea capaz de transformar el desencanto y la frustración de la derrota sufrida, a un cambio de actitud que conduzca a la recuperación del poder político, en manos del Leonel Fernández desde hace ocho años.

A decir verdad, solo Miguel Vargas intenta, aun con los graves problemas internos de su partido, de construir un mensaje que sea percibido por el electorado, por la población, de que lo que se busca como oposición, es defender los intereses de éstos (los electores) y no los de algunos pequeños grupos de poder. Crear una gran coalición de partidos y organizaciones de la sociedad civil, en un gran proyecto de oposición, que haga posible el cambio verdadero.

Adoptar ante el Gobierno de Danilo Medina y el PLD una oposición pro- propositiva, fiscalizadora y crítica. De propuestas a la solución de los problemas y de críticas severas a los desaciertos gubernamentales, no de derribar y obstaculizar al gobierno.

Colocarse el PRD, la oposición del lado del pueblo, de sus necesidades y frustraciones, que vive en carne propia el aumento de los alimentos, de los útiles escolares, de los alquileres de viviendas.

El PRD, la oposición tiene que, no solo criticar, sino hacer contribuciones constructivas y una labor crítica ante el problema de la corrupción, narcotráfico, la criminalidad, contrabando y la burocracia estatal.

Por último, el presidente Danilo Medina, debe abrir los ojos ante esta realidad dolorosa que vive el pueblo dominicano, que urge cambiar este esquema político y económico, que si no hay sanciones para los que nos crearon este déficit, esta situación perturbadora, por los menos, demuestre que no seguirá su rumbo, sus métodos, y que alejara de su gobierno a los que son co-responsables de la situación heredada.

El autor es periodista