Danilo: Un ejemplo de madurez y perseverancia con determinación

Por Carlos Luis Baron domingo 25 de marzo, 2012

En las elecciones del 16 de mayo del 2000, Danilo Medina no fue favorecido por el voto mayoritario de los dominicanos, pero en ningún momento acató el revés como una señal de que debía declinar a sus aspiraciones de llegar a la presidencia de la República.

Joyce Brothers dijo: La persona interesada en tener éxito tiene que aprender a ver el fracaso como una parte saludable e inevitable del proceso de llegar a la cima.

En ese mismo contexto se expresó Maxwell, quien en su obra Lo que marca la diferencia-Convierta su actitud en su posesión más valiosa- (2007, p.177) señala que “el fracaso no significa que nunca vas a conseguir el éxito. Sólo quiere decir que va a llevar más tiempo.”

Danilo se enfocó en la meta

En el 2006 Danilo Medina renunció a su puesto de Ministro de la Presidencia para trabajar en su proyecto político de búsqueda de la candidatura presidencial del Partido de la Liberación Dominicana para las elecciones del 2008.

Al principio el asunto no estaba del todo claro. Unos decían que el presidente Leonel Fernández no optaría por la reelección, y otros decían que estaba interesado en presentarse nuevamente como candidato en el 2008.

De todo modo, Danilo Medina tenía la determinación de buscar la candidatura presidencial de su partido, y por tanto, no vaciló y tomó la decisión de mantener articulado su proyecto a lo interno de la organización.

La renuncia de Danilo Medina de su puesto en el gobierno para muchos fue una locura, pero él, que ya se sentía realizado en el manejo del tren de la administración pública, definió como su meta buscar la candidatura presidencial con el objetivo de convertirse en primer mandatario de la nación. El dirigente político tenía un propósito, un objetivo, y salió en su búsqueda. Tuvo la valentía de competir en unas elecciones internas con el presidente Leonel Fernández, quien además de Presidente de la República, es el presidente y líder indiscutible de la organización.

Me parece que Danilo Medina en todo momento estuvo claro en que no tenía posibilidades mínimas de ganarle al presidente Fernández en un proceso a lo interno de su partido, pero el hecho de competir, y de sacar un porcentaje importante de votos, lo consolidó como el segundo líder de la entidad política. Aunque en lo personal, se mantuvo un poco distante de la campaña de Leonel Fernández por la reelección en el 2008, su equipo político en pleno se integró en cuerpo y alma a los trabajos políticos con el objetivo de que la organización ganara en la primera vuelta, y así sucedió.

Como no podía medir fuerzas con Leonel Fernández a lo interno del PLD, Danilo Medina se mostró paciente y sereno, puesto que sabía que en el 2012 Leonel Fernández no podía ir por la candidatura presidencial por un tercer periodo consecutivo, porque la Constitucion se lo prohibía.

Danilo es un político ducho e inteligente

Inmediatamente se hizo la reforma constitucional del 2010, ya era evidente que Danilo Medina sería el candidato del PLD para las elecciones del 2012. Aunque compitió con Leonel Fernández en el 2008, mantuvo siempre mucho respeto hacia el gobernante y líder de la organización. Después del proceso interno fue reiterativo en exigirle a sus seguidores que mucho cuidado si se pasaban de la raya y se propasaban con el presidente Leonel Fernández.

Con ese manejo, Danilo demostró que era un político ducho e inteligente. Igual que el ex presidente de los Estados Unidos, Harry Truman, piensa que “la vida está llena de posibilidades.” Por eso, cuando comunicadores ligados al PRD quisieron atizar para crear conflictos a lo interno del PLD, él no se dejó utilizar, no le hizo el juego.

En ese manejo maduro y perseverante estuvo la clave para que en el 2011 Danilo fuera escogido candidato prácticamente con el consenso de todos los peledeistas, y cosechara inclusive el respaldo entusiasta de todos los cuadros políticos vinculados al presidente Leonel Fernández.

Ese manejo maduro y perseverante de Danilo, ha contribuido a que Leonel no sólo creara las condiciones para que su esposa, la Primera Dama, doctora Margarita Cedeño, fuera su acompañante de boleta, sino que también, hoy el gobernante esté lanzado al ruedo político endosándole simpatías y agrados a los candidatos de su organización para que triunfen en la Primera Vuelta, el 20 de mayo del 2012.

El 28 de junio del 2011, cuando Danilo fue electo por las bases del PLD como candidato presidencial, recibió en la noche el respaldo de todos sus contendientes en el proceso. Los precandidatos José Tomás Pérez, Francisco Domínguez Brito y Radhames Segura, ni siquiera esperaron el boletín final de la Comisión Electoral, y en un lindo acto proclamaron el respaldo a la candidatura de Danilo Medina. Es la primera vez que se produce un acontecimiento político de esa naturaleza. Ese hecho significó un buen arranque para la candidatura de Danilo Medina.

Esa noche, cuando se dirigió a la Nación, en un escenario que tenían previamente montado, puesto que no existía la menor duda de que salía electo candidato con alrededor del 90 por ciento de los votos, Danilo Medina pronunció un discurso cargado de inteligencia emocional, donde felicitó y pidió aplausos para cada uno de sus contendientes, agradeció al vicepresidente Rafael Alburquerque, quien retiró sus aspiraciones para brindarle apoyo, al doctor Franklin Almeyda Rancier quien no llegó hasta el final del proceso, porque entendió que el escenario estaba definido, y sobre todo, lanzó elogios y agradecimientos al matrimonio presidencial, a la Primera Dama, doctora Margarita Cedeño de Fernández, quien declinó de sus aspiraciones teniendo aún muchas posibilidades con tal de mantener unificado al partido, y al presidente Leonel Fernández por la imparcialidad y altruismo como había manejado el proceso.

Esa misma noche me di cuenta que a Danilo Medina le auguraba un gran futuro. Danilo está consciente de que la única forma de ganar las elecciones es manteniendo al partido unido, pero está muy consciente también de que la integración a la campaña y el apoyo decidido del presidente Leonel Fernández es determinante para que el PLD pueda retener el poder en el 2012. Por eso, desde que se inició el proceso interno en busca de la candidatura se manejó con mucho cuidado, con mucho tacto, con tal de no chocar en lo más mínimo con el presidente Fernández.

Cuando la Primera Dama, doctora Cedeño de Fernández anunció que declinaba sus aspiraciones a la candidatura presidencial en procura de mantener la unidad del partido, hubo desencanto en diversos sectores de la vida nacional. Doña Margarita, fruto del trabajo social que ha llevado a cabo desde el Despacho de la Primera Dama, se ha ganado el respeto y la admiración de una parte importante de la población Peledeista y no Peledeista.

Por lo regular, cuando los partidos realizan unas elecciones internas, las semanas y meses siguientes son para dedicarlas a la búsqueda de la unidad. Los candidatos electos históricamente han tenido que salir a pasar manos a los disgustados, a pedirle e inclusive implorarle para que se integren al trabajo con la candidatura de su partido. El 28 de junio del 2011, la historia cambió, y el PLD dio un ejemplo que ojalá pueda ser imitado por los demás partidos en el futuro.

Danilo es un político maduro y equilibrado

Danilo Medina es un político que tiene mucha madurez, mucho control de sus emociones, y las personas con esas cualidades cometen pocos errores. Es un líder con actitud, y como señala Pat Mesiti en su texto Actitudes y Altitudes –La dinámica del liderazgo en el siglo XXI- (2010, p.138) “la verdadera clave de la actitud consiste no en evitar el fracaso, sino en hacerle frente.” Ese perfil le ayuda mucho a Danilo, y más aún, teniendo como compañera de boleta a una mujer de las cualidades de la doctora Margarita Cedeño de Fernández, y de adversario a un candidato con debilidades tan pronunciadas como Hipólito Mejía.

Danilo Medina es un buen ejemplo de lo que constituye un político que no se ha dejado seducir por el poder y la fama. Ha sido un gerente del poder público, tanto en sus roles de Presidente de la Cámara de Diputados, de Ministro de la Presidencia y de dirigente clave de su partido. Sin embargo, ha seguido siendo el hombre sencillo, humilde, servicial, el político presto a escuchar y ayudar al compañero o compañera de su organización.

Danilo Medina es un político perseverante con objetividad y dirección. Daniel Goleman en su obra El líder resonante crea más(2011, p.166) aduce que “resulta imposible contagiar el entusiasmo a los demás si uno mismo carece de objetividad y de dirección. Este es el motivo por el cual la imagen ideal del individuo debe evolucionar hasta convertirse en una visión compartida del futuro. Y es que, para conectar con la visión de los demás, uno debe conectar antes con sus esperanzas y con sus sueños.”

Danilo Medina está muy consciente de que Leonel Fernández es el principal líder no sólo del PLD, sino de la sociedad dominicana en su conjunto. Por tanto, él como un hombre inteligente que quiere llegar a la presidencia de la República, se maneja con el cuidado debido para conseguir el respaldo máximo del gobernante, y poder hacer realidad su sueño de tomar juramento como primer mandatario de la Nación el 16 de agosto del 2012.

Quienes insistan en atizar conflictos y crear contradicciones entre Leonel y Danilo pierden su tiempo. En ellos dos se resume el liderazgo del PLD, y como la Constitución prohíbe la reelección continua, en el 2016 vuelve Leonel con el respaldo del presidente Danilo Medina.