De los Súper Tucanos al Predator

Por Carlos Luis Baron martes 17 de julio, 2012

El gobierno dominicano gastó la friolera de 3,650.4 millones de pesos en la compra de ocho aviones AT-29B Súper Tucanos a una empresa brasileña, argumentando que eran necesarios para combatir el auge del narcotráfico, la defensa del el espacio aéreo y la soberanía nacional. Se recuerda que en junio de 2007 el Presidente Leonel Fernández visitó a Brasil dizque para firmar un acuerdo bilateral para la producción de etanol, pero lo más importante para el súper mandatario dominicano y su amplia comitiva era, entre otras cosas, la compra sobrevaluada de varios aviones de combate.

Ya entre septiembre y noviembre de 2008, el Senado y la Cámara de Diputados habían aprobado, en medio de denuncias de sobornos a legisladores, un contrato de préstamo ascendente a 93.6 millones de dólares con el Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social de Brasil (BNDES) para la adquisición de los aviones persecutores a la Empresa Brasileña de Aeronáutica (EMBRAER).

Los dos primeros aviones llegaron al país el 11 de diciembre de 2009 y de inmediato la gran prensa dominicana destacó, con excesivo optimismo, que se había iniciado la guerra definitiva contra el narcotráfico, aunque en la descripción de las aeronaves se dice que “poseen un sistema de armamento con dos ametralladoras calibre 0.50 milímetros, con capacidad para disparar 250 cartuchos por minuto, cinco puntos calientes para cohetes, bombas y misiles con capacidad aire-tierra, aire-aire y ataque simulado”; también que podrían ser utilizadas contra delitos de piratería aérea, apoyo de tropas en tierra, vigilancia y protección de la zona fronteriza.

Colombia es uno de los tres países latinoamericanos que han comprado Súper Tucanos debido a que son muy efectivos para el combate contra las guerrillas, los paramilitares y los narcotraficantes, una realidad armada aterrorizante que no existe en República Dominicana.

A finales de 2006, el gobierno de Colombia compró 25 aviones Súper Tucanos a la EMBRAER por un valor de 234 millones de dólares, es decir, a 9,36 millones por unidad; mientras que en junio de 2007, el gobierno dominicano anunció que compraría 8 de esos mismos aviones por 93.6 millones de dólares, es decir, a 11.7 millones cada uno. La diferencia de precio entre unSúper Tucano comprado por el gobierno colombiano y otro comprado por el dominicano fue de 2.34 millones de dólares, para un total de 18.72 millones de dólares en “comisiones”, sustraídos al contribuyente dominicano con el falso argumento de mejorar la defensa del espacio aéreo, que era y sigue siendo utilizado, ahora con más fe, por narcotraficantes internacionales.

Los Súper Tucanos siguieron llegando poco a poco. En julio de 2010 arribaron tres nuevos aviones, pero el narcotráfico, las salidas en yolas de dominicanos hacia Puerto Rico y la inmigración ilegal de haitianos han continuado su agitado curso. Nadie ha detenido el auge del narcotráfico, ni la entrada masiva de haitianos, especialmente después del sismo del 12 de enero de ese año. Es más, en los últimos dos años, desde el terremoto hasta el presente, han entrado al país más haitianos que desde 1912, cuando llegaron los primeros “braceros” a los ingenios azucareros.

Es decir, los argumentos para justificar la compra de los Súper Tucanos fueron y siguen siendo un engaño, otra estafa de los gobiernos de Leonel Fernández, que visitó a Brasil en junio de 2007 para asociarse con las grandes empresas financieras y constructoras de obras públicas de esa nación suramericana.

Hasta ahora, los ocho Súper Tucanos sólo han servido para hacer piruetas aéreas; no han controlado el contrabando ni la inmigración ilegal por la frontera terrestre; no han detenido el auge del narcotráfico. La compra de esos aviones fueron un derroche irresponsable, fútil y otra prueba más de los grandes actos de corrupción habidos en los dos últimos gobiernos de Leonel Fernández.

Ahora, ante el fracaso de la misión de los Súper Tucanos, el gobierno de los Estados Unidos ha dispuesto que un moderno avión no tripulado, de los llamados Drones o Predator, equipado con tecnología de punta, sirva para vigilar el espacio aéreo dominicano que es burlado diariamente con los bombardeos de drogas y otras trazas ilícitas. El avión espía podrá detectar también la salida ilegal de dominicanos hacia Puerto Rico. Es decir, las labores que debieron desempeñar los Súper Tucanosen nuestro país, ahora la realizará en toda la región del Caribe un avión teledirigido utilizado exitosamente por los Estados Unidos en diversas misiones por el mundo.