De música y política

Por lunes 7 de abril, 2008

Sé de música lo que sé de medicina: ¡nada! No obstante, el pasado fin de semana disfrute inmenso de dos eventos inolvidables: “De fiesta con Leonel” en New Jersey y el encuentro con el merenguero Tuty Pérez, en la residencia de mi cuñado, Raúl Ayala. “De fiesta con Leonel” fue un espectáculo artístico de calidad y alegría pues escuchar a Milly Quezada (¡inigualable!), Fernando Villalona (¡dominicano soy…!, un Himno), Sergio Vargas, Ramón Orlando (¡virtuosísimo!), Peña Suazo (¡excelente!), el maestro Luís Kala (¡increíble!), Luisito Martí (¡genial!) y Pavel Núñez, es como sentir latir la patria. ¡Que emoción!

Sin duda alguna, nuestro presidente está conectado y comprometido con el alma del pueblo al facilitar la conjunción en armonía de estos talentos y glorias nacionales en un espectáculo magnifico para llevar un mensaje de fe y esperanza en el progreso nacional. Pero el presidente además de halagar también pone de manifiesto frente a todos que es un excelente bailador que se contagia (como buen dominicano) al son de la música y al ritmo contagioso de un buen merengue de Peña Suazo, Milly, Villalona, o, Ramón Orlando.

Y uno viendo y escuchando tantos talentos nacionales se pregunta: ¿Por qué no siguen grabando? ¿Qué pasa? Bueno, como no tengo respuesta mejor paso a comentarle sobre el encuentro con el cantante de merengue Tuty Pérez, que verdaderamente tiene una voz portentosa y es, en mi humilde opinión, una promesa. Les digo que con él hicimos un recorrido musical increíble (Orlando Contreras, Antonny Ríos, Villalona, Ramón Orlando, entre muchos otros) que en la voz de este joven cantante nos hizo vibrar y recordar canciones inolvidables.

Al presidente y a esos artistas, gracias por alimentarnos el alma y hacernos olvidar un poquito de la política (la actividad) y de aquellos que incursionan en ella sin honestidad y sin respeto por los demás. Precisamente por eso (estos últimos), son ¡intrascendentes!