De novela y realidad: “El Último Sueño de Dionisio Patrón”

Por Carlos Luis Baron martes 21 de agosto, 2012

La literatura constituye un vehículo ideal para aportar ideas que calen positivamente en la conducta social en pos de un mejor país. Por ejemplo: Cuando a través de la narrativa se advierte sobre el peligro conductual que pudiera generar una paternidad tolerante e irresponsable. Cuando se proponen acciones de la Administración Pública en su rol de la reformación juvenil. Cuando, mediante el entretenimiento de una lectura agradable se trazan pautas que desvelan actos reñidos con la ética profesional… Cuando a través de ella se promueve el turismo…

Para no ir más lejos, recordemos los escenarios artísticos que sirvieron de fuentes de inspiración patriótica en los tiempos de la ocupación haitiana; momentos aquellos en que la narrativa iba aportando al socavamiento de la imposición extranjera y la demanda de nuestra identidad… De manera que ha de esperarse también de nuestros hombres y mujeres de letras la inspiración que aporte con sus ideas a la elevación de la autoestima con la exaltación de nuestros valores patrios, del trabajo como medio fundamental en la consecución del desarrollo social anhelado.

El ambiente de confianza en todos los órdenes de la inversión social que mantiene la asunción del presidente Danilo Medina y la continuidad del Partido de la Liberación Dominicana (PLD), es el mejor motivo para una contribución a la conformación del mejor país que todos anhelamos. Por lo tanto hay la necesidad de temas de superación. Que exalten cualidades excepcionales nuestras, como la amabilidad, por ejemplo. Que creen conciencia de urbanidad, hermandad y patriotismo. Que antepongan los buenos modales y la decencia a la chabacanería e indecencia.

Vale citar, al respecto, nuestra obra titulada “El Último Sueño de Dionisio Patrón”, hoy a la venta en la prestigiosa Librería Cuesta. En su contraportada se puede leer: “El Último Sueño de Dionisio Patrón es una novela que trata aspectos de la paternidad irresponsable y el rol del Estado en la protección de la niñez y la adolescencia. Advierte sobre una evaluación errónea de los recursos humanos. Presenta conductas contrarias al juramento hipocrático y a la ética del derecho. Resalta el idilio como la razón de vivir en la fantasía del sueño y la realidad de la muerte, y sorprende al lector en su interés de visitar la fascinante República Dominicana”.