De vez en cuando!

Por jueves 3 de abril, 2008

Indiscutiblemente que ahora es menos lo que se escribe, y se habla del Metro de Santo Domingo. Fue contundente la respuesta que le dio la ciudad capital a los enemigos de la obra y la Metro Manía puso un tapón en la boca de quienes se pasa ron de la raya anunciando incluso catástrofe cuando se pusiera en ejecución el Metro.

Independientemente de que la obra marca un antes y un después, nadie le puede negar la gran capacidad de transpón te, la cantidad de horas en servicio, la rapidez del mismo, y su fuera de incontaminación del medio ambiente, algo que hoy nos perjudica y nos preocupa ante la gran cantidad de vehículos transitando sin ningún tipo de consideración por el me dio ambiente.

Igualmente se tiene que aceptar que el Metro limita la capa ciudad de chantaje de los llamados Padres de Familia, y sus pretensiones de ser y estar por encima de las leyes, y del res peto que tienen que tener los ciudadanos por el ordenamiento no solamente del transporte, sino de la vida en general de la nación.

El irrespeto de esos señores, auto sindicados como empresarios del transporte, por todo lo que sea leyes y funciona ríos del estado, era algo que ya estaba convirtiéndose en la garantía de todos los absurdos imaginables en una sociedad médala ganaría, afectada de grandes deficiencias, que han sido explotadas para el beneficio de unos cuantos señores a los que se les ha regalado mucho dinero del pueblo y se han llegado a creer por encima de todo.

Ahora el Metro ha dejado de ser ganancia de causa para algunos, y ha servido para demostrar que cuando los dominicanos s nos esforzamos, y nos lo proponemos, logramos en tiempo record lo que nos proponemos.

Esperemos que de las elecciones, si sale otro ganador que no sea el reeleccionista Presidente, tengamos un mandatario respetuoso de la continuidad del estado, y sepa ver la importancia del Metro, y sea capaz de mantenerlo y ampliarlo para bien del país de los usuarios de transporte.