Debate guerra Irak “eclipsa” agenda política EEUU

Por domingo 20 de noviembre, 2005

Washington, (EFE).- El debate sobre la guerra en Irak ha eclipsado los otros temas de la agenda republicana y se ha convertido en un escollo para aprobar proyectos como la reforma tributaria, la ley antiterrorista y el recorte presupuestario.

Hasta hace bien poco, los demócratas eran los únicos que parecían tener problemas de definición, mientras que los republicanos hacían gala de un frente común a la hora de respaldar las propuestas del presidente George W. Bush.

Pero las cosas están cambiando: acosados por una opinión pública cada vez más crítica con la guerra en Irak, el creciente número de víctimas en el conflicto, la menguante popularidad de Bush y las inquietantes revelaciones sobre la fallida información de inteligencia que sirvió para justificar la guerra, la cohesión republicana ha empezado a fracturarse.

La semana pasada, veinte desertores republicanos se sumaron a la oposición demócrata al votar en contra de un proyecto de ley que abogaba a favor de reformas en los sectores educativo y sanitario.

Algunos de los republicanos más moderados, que representan a estados del noroeste del país, también han empezado a distanciarse de la Casa Blanca.

Rumsfeld: retirada dependerá de comandantes

Washington, (EFE).- El secretario de Defensa de EEUU, Donald Rumsfeld, aseguró ayer en varias entrevistas de televisión que la retirada de las tropas de Irak dependerá del criterio de los comandantes estadounidenses en el país árabe.

La Casa Blanca ha resistido la creciente presión de distintos legisladores, sobre todo de la oposición demócrata, para que el Gobierno fije un calendario para la retirada.

El viernes, la Cámara de Representantes rechazó, casi por unanimidad, una propuesta que pedía el retiro "inmediato" de las tropas estadounidenses de Irak y había sido planteada por los republicanos, en una hábil maniobra política que dejó sin opción a los demócratas que están en contra del conflicto en Irak.

Mueren 24 en emboscada

Bagdad, (EFE).- Un marine estadounidense murió al estallar una bomba al paso de su vehículo en una emboscada en la que ocho supuestos insurgentes perdieron la vida en el tiroteo posterior a la explosión, ataque en el que fallecieron también 15 civiles.

Un total de 24 personas, incluido el militar estadounidense, murieron en el ataque con bomba y posterior enfrentamiento ocurrido el sábado en un área del oeste de Irak, informó ayer, domingo, el mando militar de EEUU en un comunicado.

Según la nota, el ataque tuvo lugar en la localidad de Hadiza, cercana a la frontera con Siria, cuando una bomba hizo explosión al paso de una patrulla militar conjunta de estadounidenses e iraquíes.