Dejemos tranquilo al presidente para que pueda trabajar

Por El Nuevo Diario miércoles 19 de septiembre, 2012

Al presidente Danilo Medina hay que dejarlo tranquilo para que pueda comenzar a corregir lo que está mal, mejorar lo que también está mal y hacer definitivamente lo que nunca se ha hecho, tal y como lo prometiera durante la campaña electoral.

Es muy prematuro para estarle cargando el dado al mandatario exigiéndole que cumpla con una serie de promesas que en realidad no está en estos momento en capacidad de poner en práctica, principalmente por la precaria situación económica en que recibió las arcas del Estado

En realidad, el presidente Medina ha recibió un gobierno prácticamente en bancarrota, por lo que ha tenido que recurrir al Fondo Monetario Internacional (FMI) para que lo oriente sobre que debe hacer para corregir las distorsiones que presenta la economía dominicana.

Dicen, los economistas que saben de eso, que el gobierno debe necesariamente que rediseñar su política fiscal para lograr recaudar más dinero sin la necesidad de tener que recurrir a nuevos impuestos que en definitiva afectarían a los sectores más pobres.

Muchos de estos economistas han comenzado a trazarle pauta al mandatario, de lo que alegadamente debería hacer para lograr que el país se recupere económicamente y poder enfrentar así ejecutar su programa de gobierno a favor de la población.

Ahora, lo que debió hacer el presidente Danilo Medina desde que asumió las riendas del Estado fue tratar de ganarse la confianza del pueblo dando muestra de que en verdad las cosas iban a ser distintas a las de la pasada administración encabezada por el ex presidente Leonel Fernández.

La confirmación en sus cargos de la mayoría de los funcionarios del pasado gobierno ha hecho pensar a amplios sectores de la población de que en realidad no es mucho lo que pueda hacer rodeados de hombres y mujeres del pasado gobierno que no hicieron nada en beneficio de las grandes mayorías nacionales.

No podrá habrá variación en favor de las grandes mayorías si las medidas que se han tomado es con la finalidad de mantener tranquilos y conforme tanto los peledeístas, como a los miembros de los partidos aliados dándole cabida en la nomina pública.

No creo que el bendito plan de austeridad anunciado con bombos y platillos por el gobierno vaya a surtir los efectos esperados, ya que por un lado propone la reducción del gasto público y por otro lado incrementa la nomina pública con el nombramiento de nuevos empleados.

El nombramiento de nuevos funcionarios en puestos que prácticamente son botellas en adición a los que han sido rectificados en sus puestos es una muestra clara de que en realidad todo seguirá igual en materia administrativa del gobierno.

Al presidente Medina se le hará muy cuesta arriba durante estos cuatro años mejorar las condiciones de vida de la mayoría de los dominicanos que durante los últimos años se ha degradado a un ritmo sumamente acelerado.

Lamentablemente aquí nada está bien, ya que todo marcha manga por hombro y no hay viso de que esto vaya a cambiar cuando los principales funcionarios, por no decir la mayoría son los mismos que durante ocho años han estado dirigiendo el país.

Entonces, lo recomendable sería dejar tranquilo al presidente Danilo Medina para que pueda poner en práctica lo que prometió durante la campaña política de contribuir a reducir la miseria y desigualdad entre los dominicanos.

El autor es periodista. Reside en Monte Plata.