Delincuencia, altanera y desafiante

Por Carlos Luis Baron miércoles 12 de diciembre, 2012

En tanto se analiza y se determina cómo enfrentar y combatir la delincuencia, ésta sigue su agitado curso de forma arrogante, altanera y desafiante, llevando el temor y la angustia a toda una población, que perpleja y en medio de su desamparo, quiere ver acciones precisas y contundentes que pongan freno a la vorágine delictiva que nos arropa.

Indiscutiblemente, que las autoridades han debido ser mas diligentes en aplicar las medidas y los correctivos que ameritan los altos niveles que han alcanzado los actos delictivos, que a todos nos preocupa, y que han provocado propuestas extremas como la “dale pa abajo, que recientemente hicieran algunos legisladores.

Es urgente e impostergable, que los que se dedican a delinquir se enteren de que existe un orden que deben respetar, que tenemos autoridades en plena capacidad para enfrentarlos y someterlos a los tribunales judiciales, y que estos a sus vez, apliquen con la severidad necesaria el imperio de la ley.

Las autoridades deben actuar con la energía que se requiera en cada caso, sin llegar a los extremos de los abusos, pero evitando, que los delincuentes, además de cometer sus fechorías y llevar dolor y luto a la sociedad dominicana, también les haga lucir y parecer blandengues y flojas.

De ahí, que en este aspecto, tan importante como el que mas, hay que aplicar aquello de “manos a la obra”, porque, eliminando o llevando a su mínima expresión la actividad delictiva, se generará la tranquilidad necesaria para erradicar el temor y el miedo de los rostros de miles de dominicanos que ante esta alarmante situación, hasta de nuestras propias sombras nos espantamos y corremos.