Democracia Dominicana ha tenido sus altas y sus bajas

Por Carlos Luis Baron lunes 6 de febrero, 2012

Paterson, New Jersey.-La joven democracia de la República Dominicana merece un respiro. Hace apenas 52 años que en el país se inició el proceso democrático, luego de decapitada la ominosa y sangrienta dictadura trujillista.

Así se expresó Víctor Díaz, presidente de la Seccional del Partido de la Liberación Dominicana (PLD), subrayando que el país ha tenido sus altas y sus bajas, pero se ha logrado avanzar en el respeto a los derechos civiles.

“Asimismo, hemos logrado la creación de una estructura institucional sobre la cual se han realizado varios experimentos, que aunque lucha por consolidarse, es mucho mejor que la de años atrás”, dijo el dirigente del PLD.

Hemos avanzado como nación en muchos aspectos. Sin dejar de aceptar que el país al que aspiramos, donde cada dominicano tenga las mismas oportunidades, esta aún distante, tenemos que admitir que han quedado atrás los mas tortuosos momentos de nuestra historia.

Hemos acumulado experiencias que nos permiten mirar al futuro con más confianza y determinación.

En la próxima contienda de mayo, el país tendrá la oportunidad histórica de tener un gobierno en armonía con todos los sectores de la vida nacional, con todas las clases sociales, adujo el máximo dirigente del partido morado.

Danilo Medina plantea metas claras y muy importantes en las áreas de educación, turismo, agropecuaria, Industria. Metas, planificación, vocación, reglas básicas para lograr objetivos.

Medina ha planteado un pacto con todas las fuerzas vivas del país, partidos políticos, iglesias, empresarios, líderes sindicales y comunitarios. Un pacto durante la transición para no perder tiempo y ponerlo en práctica desde el 16 de agosto, día en que tomará juramento como presidente de la república.

Para los opositores, todo lo que hace el gobierno es malo. Hablan de corrupción rampante queriendo ocultar la propia.

Hablan de pobreza, queriendo que olvidemos que en solo cuatro años de gobierno de Hipólito Mejía, millón y medio de dominicanos paso de clase media a mendigos.

No aceptan las iniciativas de los gobiernos peledeístas para promover el desarrollo, que ha permitido al país mantener su crecimiento y estabilidad mientras el mundo y los países del primer mundo luchan por salir de una crisis económica devastadora.