Democracia Vs continuismo en Venezuela

Por Carlos Luis Baron sábado 2 de junio, 2012

Simón Bolívar es el personaje que el Presidente venezolano Hugo Chávez asume como referencia ética, moral y más que nada de ejemplo de lo que debe ser un líder y buen gobernante. Sin embargo, llama mucho la atención el hecho de que siendo Chávez ferviente admirador de la figura de ¨El Libertador¨, observe solo parcialmente los ejemplos de Bolívar.

Por ejemplo, qué pensaba Bolívar sobre el ejercicio continuo del poder?

Bolívar predicó claramente sobre los peligros que entraña el ejercicio indefinido del mando. En su proyecto de constitución decía: “las repetidas elecciones, son esenciales en los sistemas populares, porque nada es tan peligroso como dejar permanecer largo tiempo a un mismo ciudadano en el poder. El pueblo se acostumbra a obedecerlo y él se acostumbra a mandarlo, de donde se originan la usurpación y la tiranía.”

Lo más sorprendente es que el presidente venezolano luego de un prolongado ejercicio del poder político, está siendo afectado por una enfermedad de características catastróficas que según fuentes ¨altamente respetadas y cercanas a chavez¨ de Dan Rather periodista reportero y residente en caracas de HDnet, se encuentra en su etapa final. A pesar de todo esto, al propio tiempo ignora completamente las enseñanzas de Bolívar, quien en su momento renunció a la presidencia de Colombia, y acude nueva vez a optar por otro periodo de Gobierno.

“Me parece que 12 años es lo más que un demócrata puede mandar su patria” decía el creador de La Gran Colombia en una carta enviada a Santander. Por su lado, Chávez Inició su mandato hace ya más de 13 años con lo que, de resultar electo nuevamente el próximo 7 de Octubre y suponiendo que su estado de salud le permitiera prologar su permanencia en el mundo de los vivos, completaría un numero total de 17 años consecutivos fungiendo de inquilino en el Palacio de miraflores.

Las consecuencias funestas del continuismo están a la vista en la historia reciente de Latinoamérica. Basta con echar un vistazo a la República Dominicana y otros países del área para no entrar a profundidad con la experiencia en la región.

Aun hay tiempo presidente Chávez, honre con los hechos su proclamada admiración por uno de los hombres más grandes de Latinoamérica.