Demócratas piden la renuncia de Rove y las disculpas de Bush

Por domingo 30 de octubre, 2005

Washington, 30 oct (EFE).- El presidente de EEUU, George W. Bush, y el vicepresidente, Dick Cheney, deberían pedir perdón al país por el caso Plame, y el asesor político Karl Rove debería renunciar, afirmó hoy el jefe de la minoría demócrata en el Senado, Harry Reid.

El viernes pasado un fiscal acusó de perjurio, obstrucción de la justicia y mentiras a Lewis Libby, el jefe de gabinete de Cheney, por su papel en la revelación de la identidad de una empleada de la Agencia Central de Inteligencia (CIA).

La mujer, Valerie Plame, es la esposa del ex embajador Joseph Wilson quien, en julio de 2003, publicó un artículo en el que negó que Irak hubiese buscado materiales radiactivos en Africa, una de las excusas dadas por Bush para la invasión del país árabe.

Un jurado investigador continúa su pesquisa sobre la divulgación de la labor secreta de Plame -un delito federal en EEUU- y bajo investigación sigue Rove, el principal asesor político del presidente Bush. Libby renunció a su puesto y encara un juicio.

"No ha habido una disculpa al pueblo de Estados Unidos por este problema, obviamente grave, en la Casa Blanca", afirmó Reid en el programa "This Week" de la cadena ABC de televisión. "El asunto se ha escapado de las manos, y la ciudadanía merece algo mejor".

"Yo creo que Karl Rove debería renunciar", agregó. "El presidente ha dicho que si algún funcionario de su gobierno estuviese implicado (en el caso Plame) debería irse de la Casa Blanca".

Después de la formulación de cargos criminales contra Libby tanto Bush como Cheney elogiaron a su colaborador y lamentaron su situación.

"El vicepresidente sacó esa declaración tan clara, elogiando a Libby por todas las grandes cosas que ha hecho. Y después salió el presidente un rato ante las cámaras y dijo que Libby es un gran patriota", dijo Reid.