Denuncias contra la CIA amenazan con enfriar relación EEUU-Europa

Por miércoles 7 de diciembre, 2005

Washington, 7 dic (EFE).- Las denuncias contra la CIA por el supuesto uso de aeropuertos europeos para trasladar presos, por mantener cárceles secretas en Europa o por detener a sospechosos por error amenazan con enfriar de nuevo las relaciones transatlánticas. Más allá de lo que pueda haber de cierto o no en las acusaciones lanzadas contra la CIA, los expertos coinciden en que la polémica afectará, en mayor o menor grado, el proceso de reconciliación en marcha entre las dos regiones a raíz de las graves diferencias que les separaron al inicio de la guerra en Irak.

Las presuntas actividades ilegales de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) "dificultarán los progresos" de ese proceso de reconciliación, declaró a EFE Michael Calingaert, experto en relaciones transatlánticas de la Brookings Institution, un centro de estudios políticos de Washington.

Según Calingaert, la polémica va más allá de si realmente existen o no cárceles secretas ya que en realidad lo que preocupa, no sólo en Europa sino también en territorio estadounidense, es "cómo trata EEUU a los sospechosos de terrorismo".

Es cierto, según él, que el momento en que surge este problema no es bueno para las relaciones transatlánticas, porque la administración del presidente, George W. Bush, hizo esfuerzos para superar la erosión que se produjo a raíz del conflicto iraquí.

Esos esfuerzos pueden irse al traste, de complicarse las investigaciones que varios países europeos, entre ellos España, realizan en torno a las supuestas actividades ilegales de la CIA.

Las primeras complicaciones se pusieron de manifiesto el martes en la primera jornada de la gira que realiza por Europa la secretaria de Estado estadounidense, Condoleezza Rice, con el objetivo de estrechar lazos con sus aliados europeos.

Rice comenzó la gira en Alemania el mismo día en que el ciudadano alemán de origen libanés Jaled Al Masri anunció su intención de denunciar a la CIA por haberle secuestrado y encarcelado por error durante varios meses.

Su caso fue tratado durante la primera entrevista que la secretaria de Estado mantuvo con la nueva canciller alemana, Angela Merkel, aunque sus versiones sobre las conclusiones a las que llegaron no coinciden.

Merkel dijo que EEUU había admitido que cometió errores en el caso de Al Masri y EEUU aseguró que Rice no reconoció ningún error al respecto.

Las diferencias surgieron al comienzo de una misión que se presenta más que difícil para la responsable estadounidense, ya que la polémica sobre la CIA está en el centro del debate político y de la opinión pública de otros países incluidos en su gira, como Rumanía y Bélgica.

Rice va a tener que dar respuestas a todos sus interlocutores aunque ya ha adelantado que es cierto que pudo haber algún fallo en la lucha contra el terrorismo.

Sin embargo, lo dijo hablando en términos generales sin referirse a ningún caso concreto y sin confirmar ni desmentir si existen o no prisiones secretas de la CIA.

Lo mismo hizo el portavoz del Departamento de Estado, Adam Ereli, al ser preguntado por los presuntos errores estadounidenses.

Ereli precisó en rueda de prensa que "no vamos a comentar públicamente casos específicos" y que "si se cometieron errores (…) haremos todos los esfuerzos y tomaremos todas las medidas posibles para rectificarlos y garantizar que no vuelvan a ocurrir".

Las organizaciones de derechos humanos no se creen en las buenas intenciones de la administración y consideran que su mutismo responde a que hay mucho de cierto en las acusaciones contra la CIA.

"Rice no puede desmentir que existan prisiones secretas porque las hay" señaló en un comunicado uno de los responsables de Human Right Watch en Washington, Tom Malinowski.

Esta organización ha instado a los dirigentes europeos que esta noche se van a reunir con la secretaria de Estado en Bruselas a que la presionen para que proporcione más información sobre la polémica y para que coopere con las investigaciones lanzadas por el Consejo de Europa y la Unión Europea (UE).

El diario The New York Times, en un editorial publicado hoy, comentó que "ayudaría (a Rice en su actual misión) si estuviera en condiciones para convencer al mundo de que EEUU no ha torturado, no tortura ni torturará a prisioneros, pero hay demasiadas evidencias de que ha ocurrido a manos de estadounidenses o de sus colaboradores en otros países."