Derbez dejará clara en Washington oposición de México al muro

Por lunes 26 de diciembre, 2005

Washington, 26 dic (EFE).- El canciller de México, Luis Ernesto Derbez, dejará clara esta semana en Washington la oposición de su país a la construcción de un muro fronterizo que, de llevarse a cabo, se convertiría en el mayor del mundo, con una longitud de 1.100 kilómetros. Derbez, quien se ha trasladado a EEUU justo después de la Navidad, tiene previsto celebrar varias entrevistas con altos funcionarios del Departamento de Estado, entre ellos el subsecretario Robert Zoellick.

Sin embargo, al menos de momento y dado que hoy es festivo en EEUU, ha resultado imposible confirmar cuándo se van a celebrar los encuentros y por tanto no se espera ningún comentario público al respecto, dijeron fuentes mexicanas en Washington.

La iniciativa del muro ha empeorado las de por sí delicadas relaciones entre EEUU y México, que pretende reclutar a Colombia, República Dominicana y Centroamérica en su campaña en contra la construcción del muro, según ha reconocido el propio Derbez.

Guatemala y Venezuela también han protestado por un proyecto que según sus críticos en lugar de parar la entrada ilegal desde México, sólo la haría más peligrosa.

Sin embargo, la construcción de la barrera fue aprobada por 260 votos a favor y 159 en contra como una enmienda a la ley de inmigración que obtuvo luz verde en la Cámara de Representantes el pasado 16 de diciembre.

Para que entre en vigor, debe recibir el visto bueno de la Cámara Alta, donde sus partidarios creen tener suficiente respaldo.

Si se concreta, la barrera fronteriza parece que será la más larga del mundo, ya que superará los 700 kilómetros que tendrá la que construye Israel para separarse de los territorios ocupados.

Su costo estimado será de 1,5 millones de dólares por milla, lo que colocaría la factura total en algo más de 1.000 millones de dólares, y se tardaría "un par de años" en levantar, según los expertos.

Las muertes en la frontera han aumentado en los últimos años porque el incremento de la vigilancia en los centros urbanos ha obligado a los inmigrantes a probar suerte por el desierto o a intentar cruzar a nado el traicionero Río Bravo o los canales de la zona.

En el año fiscal 2005, que finalizó el pasado 30 de septiembre, 460 inmigrantes perecieron en el intento, lo que superó con creces el récord de 383 del año fiscal 2000, según la Patrulla Fronteriza. EFE