Descubre tu propósito aquí

Por Carlos Luis Baron martes 17 de julio, 2012

Todo tiene una razón en nuestras vidas, aunque no lo entendamos en el momento. Hoy sabemos que las cosas están conectadas entre sí y que muchas veces somos el resultado de otras vidas anteriores a la nuestra; realidad que, en muchas ocasiones, no podemos evitar, pero si podemos variar el presente, a partir de lo que hagamos por todo cuanto nos rodea. La vida es sinónimo de presente, no perdamos la única oportunidad que tenemos.

Uno tiene pocas veces la certeza de lo, realmente, importante en nuestras vidas, muchas veces depende de las circunstancias que nos toque vivir y de los principios que tengamos como norma, a estos principios les daremos valor,  siempre y cuando,  no permitamos que nuestras circunstancias  se coloquen por encima de los mismos, eso nos conducirá a ser personas, no perfectas, pero si integras. Esa integridad es lo que más nos cuesta lograr.

Los intereses varían de un individuo a otro, para algunos suelen ser cosas concretas, físicas, para otros intangibles, de carácter valorativo como la libertad,  o de orden primario como la familia. Tenemos gustos diferentes, yo no soy igual que tú, tú no eres igual a nadie, nadie es igual a ti ni a mí. Nos podemos parecer y tener igual pensar sobre algún particular, pero mis ojos y los tuyos  siempre verán al mundo de manera diferente.

En este lugar común, donde existimos por un determinado trayecto de tiempo, tenemos una misión que cumplir, el tiempo que pasa no se recupera, hay que ser agradecido y dar gracias por todo.

La aspiración del hombre y la mujer de hoy, debe ser convertirse en seres humanos completos y no ser  sombras de otros, terminar con mentiras y medias verdades, darle sentido a nuestras vidas y merecer la dicha de vivirla.

Por qué ser débil ante el delincuente, por qué callar y hacernos cómplices de la mentira, por qué no ser real ante lo falso, ser dignos de vivir con la frente en alto, porqué no cazarnos con la gloria de ser aquello que soñamos.

 Jesús vivió entre nosotros, agonizó en una cruz, quizá por no humillarse ante el imperio o tal vez por no delatar a sus amigos y compañeros, murió para dar oportunidad a cualquiera que aspire y desee seguir su ejemplo para que su alma tenga vida eterna. Requiere de mucho valor acercarse, aunque sea un poco, a lo que él hiso por nosotros. Dio su vida a cambio de una esperanza para toda la humanidad.

Ser capaz de dar la vida por el prójim@, por el derecho a existir también con dignidad, con decoro, a vivir sin temor y en libertad.  Sácale provecho a la vida, descubre tu  propósito aquí, entonces comenzarás a entender lo que Jesús hiso por ti y cómo puedes contribuir a que muchas personas encuentren sentido a su existencia.