Despacho de la Primera Dama, Banreservas y Bibliófilos inician “Programa de Apoyo a las Bibliotecas Nacionales”

Por miércoles 6 de agosto, 2008

Más de 150 bibliotecas públicas, universitarias y escolares de todo el país serán beneficiadas con la donación de libros a través del Programa de Apoyo a las Bibliotecas Nacionales, inaugurado por el Despacho de la Primera Dama, el Banco de Reservas y la Sociedad Dominicana de Bibliófilos.

La doctora Margarita Cedeño de Fernández, los licenciados Daniel Toribio y Mariano Mella resaltaron la trascendencia del proyecto, que se inició con la donación de siete títulos, que comenzarán a ser distribuidos a las primeras 152 bibliotecas seleccionadas.

Las obras donadas de inmediato son: “El pensamiento y la acción en la vida de Juan Pablo Duarte”, de la autoría de Carlos Federico Pérez y Pérez; “De literatura dominicana en el siglo veinte”, de Héctor Incháustegui Cabral; Crítica de nuestra historia moderna: Primer período del estado libre en la parte española de la isla de Santo Domingo”, de Gustavo Adolfo Mejía Ricart; “Clamor de Justicia en la Española 1502-1795”, de Flérida De Nolasco; “Reloj de sol”, de Carmen Quidiello de Bosch; y los volúmenes 1 y 2 de la Colección Pensamiento Dominicano, dedicados a los géneros de poesía, teatro y cuento.

La doctora Cedeño de Fernández destacó que este proyecto contribuye a democratizar el conocimiento a través de la edición y difusión de los libros más importantes del acervo cultural dominicano, al ampliar la bibliografía de cientos de bibliotecas nacionales.

Mientras, el administrador general de Banreservas dijo que a las bibliotecas seleccionadas se incorporarán otras, según cumplan con los requisitos de conservación y disposición de las obras para el público. Añadió que al iniciar este programa conjuntamente con el Despacho de la Primera Dama y la Sociedad Dominicana de Bibliófilos, “de ahora en adelante las publicaciones de Banreservas se distribuirán a las bibliotecas, para que los interesados puedan consultarlas y sacarles el mayor provecho”.

Toribio explicó que al Programa de Bibliotecas Públicas se suma el hecho de que el Banco publica, en formato pdf, en su página web www.Banreservas.com.do los libros que edita, con lo cual ahora cuenta con dos canales de distribución, lo que garantiza que las obras lleguen gratuitamente a los interesados, sin importar en qué lugar del planeta se encuentren o su condición social.

Afirmó que ambos mecanismos de distribución (el de las bibliotecas y el de la página web) responden a una estrategia de difusión de las obras editadas por la institución financiera. Las obras serán canalizadas a través de la Biblioteca Banreservas, que opera en la calle Isabel La Católica, de la Zona Colonial, la cual utilizará a su vez las oficinas que tiene el banco en todo el país para distribuir los libros en cada ciudad.

“Nuestro interés fundamental”, dijo Toribio, “va dirigido a que las obras publicadas por Banreservas y los Bibliófilos lleguen realmente a las manos de quienes las necesitan”.

Agregó que anteriormente “no era posible poner un libro en las manos de todas las personas que lo solicitaran, pues las ediciones que elaboramos se limitan a tiradas de dos mil ejemplares”.

“Esperamos que las bibliotecas beneficiadas hagan buen uso de este valioso material que hoy comenzamos a distribuir, convencidos de que un país que lee, es un país que avanza”, afirmó el administrador general de Banreservas.

El presidente de la Sociedad Dominicana de Bibliófilos, Mariano Mella, sostuvo que además de la donación de una gran cantidad de libros, con este proyecto se está reconociendo el enorme aporte social que realizan las bibliotecas para que un gran número de dominicanos tengan acceso al saber contenido en las obras rescatadas y reeditadas.

El lanzamiento del programa se efectuó en el gazebo del Club Banreservas, con la asistencia de funcionarios de las tres instituciones involucradas en el acuerdo y representantes de bibliotecas de todo el país, que comenzaron a recibir los libros.

Rescate de valiosas obras agotadas

Toribio destacó, asimismo, la labor cultura de Banreservas, y recordó que además del acuerdo de rescatar y publicar las principales obras literarias, históricas y de contenido social agotadas, también tiene un acuerdo con el Archivo General de la Nación para la difusión de documentos y trabajos que permanecen inéditos o dispersos en publicaciones periódicas aparecidas desde el siglo XIX en adelante.

“Cuando asumimos la administración del Banco de Reservas, en agosto de 2004, sabíamos que esta institución, aparte de sus competencias como Banco Múltiple y puntal del Sistema Financiero Nacional, tenía una arraigada tradición de apoyo a la cultura en sentido general, que cristalizaba en la publicación de libros, discos y reproducciones de obras de artes plásticas de los más destacados intelectuales y creadores nacionales”, aseveró Toribio.

Dijo que en ese entonces también tuvo en cuenta que el Banco había patrocinado la publicación y reedición de importantes obras y legajos documentales de capital importancia, para que estudiosos e instituciones interesadas pudieran referenciar adecuadamente nuestra historia y nuestra literatura.

Sostuvo que desde un inicio se propuso continuar y ampliar esa línea de trabajo cultural, privilegiando a los grandes creadores e intérpretes de nuestra música, que constituyen una reserva creativa inagotable del pueblo dominicano y de su cultura.

Explicó que en el ámbito de las publicaciones, como parte de la política cultural de Banreservas se propuso rescatar obras importantes de la literatura, historia y pensamiento dominicanos. Añadió que en muchos casos se trataba de obras desconocidas totalmente para las nuevas generaciones, por lo que se consideró importante volver a publicarlas para enriquecer el debate abierto sobre la cultura e identidad dominicanas.

“Fue teniendo en la mira este objetivo que concertamos un convenio de colaboración con la Sociedad Dominicana de Bibliófilos. Nos trazamos como meta unificar nuestros esfuerzos con los de esta institución sin fines de lucro, para volver a publicar obras agotadas o inéditas que tuvieran un significado trascendente para llegar a comprendernos mejor”, afirmó Toribio.