Después de, ¡entonces sí!

Por Carlos Luis Baron lunes 16 de julio, 2012

Ahora sí que el general silente tiene de más quien le escriba, lo aconseje, y hasta le pueda dedicar algunos versos; no sería nada extraño eso último. Cuantas cosas hacen los cargos; entre esos, aquel desde donde se pueden administrar casi a voluntad total los destinos de un país, y los de su gente. ¡Vaya hipocresía a posteriori! Ayer, siendo el mayor estratega reconocido con el que siempre ha contado el partido del oficialismo, y al cual muchos dentro de ése le deben sus triunfos políticos, se le marginó por completo durante varios años, con un desprecio fehaciente, traslativo hasta sus más fieles seguidores, algunos de los cuales fueron hasta separados de los cargos migajosos que desempeñaban.

Sin embargo, hoy la adhesiones se extreman; prensa y elogios por doquier; como, los ofrecimientos de concursos para el diseño y programación de su próxima gestión de gobierno a emprender, a partir del venidero 16 de agosto.

Los llamados corchos políticos, adulones en grado sumo, cambiaron de figura central en el altar de los santos poderosos terrenales que aquí tenemos, que hacen y deshacen en este país, los políticos; mientras, la feligresía nacional, paciente, observa desde los bancos sus accionar, para ir evaluando y descartando los personajes en el área, que se muestren desaprensivos con la población; que sólo estén pensando en sus propósitos y apetencias particulares, o de los grupos que les patrocinan.

Claro, hay muchos marchantes de ésos que en estos momentos se ofrecen, y alaban las condiciones del nuevo presidente electo, que se creen muy inteligentes; o que, los demás no tienen memoria para recordar determinadas actitudes y maltratos de los que ayer fuera objeto el mismo, por el simple delito de querer aspirar a la primera magistratura del Estado, como de ampliar y conservar su espacio político ganado, tanto a lo interno, al igual que a lo externo del partido.

Es evidente que, el Lic. Danilo Medina, tendrá que lidiar con todos esos arribistas y lisonjeros durante su gestión de gobierno, busca puestos y prebendas más que otra cosa, que ahora sí le reconocen sus méritos, porque muy pronto se convertirá en el nuevo comandante en jefe; en el representante de todos los dominicanos, el mandamás. También, con otros que entienden son merecedores de cargos, y que se debe de reciprocar con ellos, por lo que vocearon durante la campaña electoral en su favor.

No cabe duda de que, él sabrá como hacerlo, porque según ha demostrado, habilidad y capacidad pensante, no le faltan. Entonces, sólo requerirá de, ¡buena suerte!